L"Alcalatén se vuelca en la tradicional romería de "Els Peregrins" de Les Useres
Las sendas y caminos del interior castellonense se han poblado de peregrinos durante el fin de semana, renovando así los votos de sus antepasados y las promesas más ancestrales. La más conocida, sin duda, ha sido la que ha llevado hasta la ermita de Sant Joan en el macizo del Penyagolosa a els peregrins de Les Useres. Esta romería penitencial, que data, según algunos trabajos, del siglo XIV, partió el viernes por la mañana de esa localidad de L"Alcalatén y regresó, tras pernoctar en la hospedería de la ermita -que se alza a unos 1.300 metros de altitud-, anoche ante una gran multitud de personas que se acercaron a recibirles a dicha localidad. Esta rogativa medieval, que se lleva realizando desde antes del descubrimiento de América, la protagonizan 13 varones -12 más el guía- vecinos o descendienes todos ellos de Les Useres. Los 12 peregrinos, a imagen de los apóstoles, realizan la marcha tocados de un sombrero de ala ancha. Sólo los cánticos, basados en melodías gregorianas, advierten de la llegada de los peregrinos y su séquito. La noche en la ermita transcurre entre rezos y confesiones sinceras. La peste y fuertes periodos de sequía se encuentran en el origen de esta manifestación religiosa y cultural al igual que otras que este año han coincidido en el tiempo. Dos días también comprende la romería de Catí a Sant Pere de Castellfort que finaliza hoy domingo. En este caso los peregrinos van acompañados de jinetes a caballo, cada año en mayor número. Esta antiquísima romería cruza tres términos municipales hasta llegar a dicha ermita de la comarca de Els Ports. Los vecinos de Morella también recorrieron ayer a pie unos 20 kilómetros para honrar a su patrona la Virgen de la Vallivana. Este año, en que se celebrará el anuncio de las fiestas sexenales, en dicho santuario les esperaba a los romeros una exposición de fotos antiguas, que recuerdan la devoción a la patrona. No lejos de allí, otra romería se llevaba a cabo, la que conduce al Santuario de la Balma, en Sorita. En la Plana Alta, los vecinos de Cabanes se acercaron a la ermita de Les Santes, un paraje, enclavado en la zona del Desierto de las Palmas y muy próximo a las pinadas devoradas el mes pasado por un fuerte incendio forestal.


























































