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Hipótesis

¿A quién se debe creer en la OTAN? ¿A su secretario general, Javier Solana, que considera que Milosevic ha empezado a soltar lastre y anuncia "movimientos en el frente diplomático", o al general Wesley Clark, que dirige las operaciones militares y ha reclamado —y obtenido— aviones y portaaviones. de sobra para llevar a cabo su trabajo? Aunque estas dos posturas no son incompatibles, implican dos valoraciones sensiblemente diferentes del cariz que tomarán las cosas a corto plazo. (. . .) De hecho, la Alianza en la actualidad cuenta al menos con tres hipótesis de trabajo. La primera, la diplomacia, con el resurgimiento de la mediación rusa. (...) Oficialmente, nada ha cambiado (. . .) tras el fracaso de la misión de Primakov. Pero los aliados parecen creer en una nueva oportunidad. La segunda: un cambio de estrategia con la intensificación de los combates que haga intervenir a tropas terrestres. (...) La última posibilidad: ¡continuar como hasta ahora! Es lo más probable, incluso si, ataque tras ataque, se entra en una guerra de desgaste, mal que le pese a Jospin, al que no le gusta la palabra. De todos estos temas se va a discutir hoy en Bruselas en la primera reunión desde el inicio de los ataques de los ministros de Asuntos Exteriores de la OTAN. Pero, frente a Milósevic, (. . .) la frase clave de las coaliciones (.. .) "uno para todos y todos para uno" es más oportuna que nunca. El encuentro de Bruselas ofrecerá el bello espectáculo de la unanimidad y la confianza para el que ha sido convocado. Pero fuera del cuartel general, las cosas son a la fuerza menos simples.

, 1 3 de abril

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