Guerra, paz y razón
La OTAN bombardea Serbia y algunos intelectuales aplauden la acción, incluso llegan a tildarla de "necesaria". Yo, estudiante universitario estándar español, me pregunto: ¿es que buena parte de la llamada intelligentsia mundial, cuestionada por su periódico en el pasado domingo, 4 de abril, se ha vuelto majareta? Ustedes llaman a estas personas intelectuales supongo que porque, normalmente, pueden observar los acontecimientos apoyados por su inteligencia, pasando sus opiniones por el cerebelo aportando argumentaciones válidas, o por lo menos creíbles, y no echar afirmaciones y pareceres al ruedo sacados directamente del estómago.Creo que el planteamiento es poner frente a frente la guerra ante la paz. La primera, por descontado, no puede valerse de la inteligencia y de la razón. Apoyar el envío de tropas terrestres (¿quién será el valiente que irá al frente?) no parece ser una actitud de responsabilidad. Muchos intelectuales parecen echar la toalla y, ante las fallidas conversaciones de Rambouillet, legitiman a las fuerzas aliadas.
Considero que la paz, en cambio, es el emblema de la razón, el objetivo de toda argumentación sobre este aspecto. Creo, en fin, que la postura en pro de la intervención militar de la OTAN contra Serbia es reaccionaria. Repetir la historia, antes que innovar, no es el mejor argumento que nuestros intelectuales puedan aportar.-


























































