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Urzaiz maquilla al Athletic

Un golazo del delantero en el descuento supuso el empate y frustró el buen partido del Espanyol

Un soberbio remate de Urzaiz en el descuento redimió al Athletic del mal partido que realizó ayer en Montjuïc y dinamitó la esforzada victoria que el Espanyol se había pasado construyendo durante 92 minutos.Ni siquiera el tanto de Urzaiz maquilla la mala imagen que ofreció ayer el Athletic, que olvidó sus señas de identidad y quedó desfigurado por su debilidad en todas las líneas. Urzaiz rescató un punto, pero sólo eso, ante un Espanyol que falló en la puntilla cuando Benítez a bocajarro envió al cuerpo de Imanol lo que hubiera sido el 2-0 a diez minutos para el final. Vivió el Espanyol a expensas del marcaje de Pochettino sobre Urzaiz. Temían los blanquiazules la jerarquía de su antiguo compañero en el juego aéreo. Y el Athletic confió en que su torre administrara balones a derecha para Etxeberria y a izquierda para Ezquerro. El Athletic, en cambio, podía prever dificultades a ras de tierra mirando la pinta de los delanteros del Espanyol, Martín Posse y Tamudo, ayer titular en detrimento de un Benítez que pronto relevó al argentino, lesionado.

ESPANYOL 1

ATHLETIC 1Espanyol: Toni; Cristóbal, Pochettino, Nando, Capdevila; Iván Helguera, Galca, Sergio, Arteaga; Martín Posse (Benítez, m.27) y Tamudo (Quique Martín, m.81). Athletic: Imanol; Larraínzar, Roberto Ríos, Carlos García (Lacruz, m.46), Larrazábal (Yeste, m.46); Felipe, Nagore, Alkiza (Julen Guerrero, m.66); Etxeberría, Urzaiz y Ezquerro. Goles: 1-0. M.20. Tamudo, entre Ezquerro y Carlos García, pica de cabeza y bate a Imanol. 1-1. M.92. Urzaiz recibe de espaldas a la portería, para el balón con el pecho, lo deja caer y de chilena remata. Árbitro: Puentes Leira. Amonestó a Larrainzar, Capdevila y Ríos. Montjuïc. 17.200 espectadores.

Pero fue por arriba por donde se rompió el Athletic. El cabezazo con el que Tamudo batió a Imanol le sacó los colores a la defensa bilbaina. Llegó, para mayor berrinche de Luis Fernández, de una falta botada por Sergio que dejó en evidencia la confusión de papeles en los marcajes. Tamudo apareció sólo entre Ezquerro y Carlos García. Era justamente un tipo de gol diseñado para ser obtenido por el Athletic. De hecho, hubo un cabezazo similar de Urzaiz pasada la media hora, pero lo desbarató Toni.

Brindisi, azuzado por el mal cariz de las últimas citas con dos puntos en cuatro partidos y la goleada encaja sin pestañear en el derby, recompuso la línea medular. Dejó en la grada a Nan Ribera, titular hasta ayer, y situó a Iván Helguera en el carril derecho para dar entrada a Galca en la posición de medio centro mientras que Sergio maniobraba por delante del rumano y Arteaga quedaba en la zona izquierda. Se temía que la ensalada con tres jugadores de características similares indigestara la zona medular del Espanyol. Sucedió lo contrario. El Athletic, salvo una asistencia nada más comenzar de Urzaiz a Etxeberria en la que éste demostró sus dificultades para materializar las ocasiones, apenas se asomó al área.

La zona de producción del Athletic quedó en la inopia porque Nagore se desgastó en el marcaje a Sergio y ni Alkiza ni Felipe adquirieron una mínima cuota de participación en el partido. Luis Fernández aplicó el bisturí en el descanso. Larrazábal y Carlos García pagaron el error por el tanto de Tamudo. Pero el técnico del Athletic se resistió a que fuera Julen Guerrero quien recompusiera el desorientado centro del campo de su equipo. Prefirió dejar a su equipo con tres defensas y se encomendó a la zurda de Yeste para reactivar el perfil ofensivobilbaino. De poco más de 20 minutos acabó disponiendo Julen Guerrero para dejar huella en el partido cuando relevó a un Alkiza que pasó totalmente desapercibido. El Athletic se hizo con el mando en la segunda parte pero apenas hizo sufrir al Espanyol. La puntilla de Urzaiz llegó justamente cuando todos en Montjuïc daban ya por descontado el triunfo blanquiazul.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de marzo de 1999