Blair presenta en el Parlamento un plan para incorporarse al euro en el 2002
El primer ministro británico, Tony Blair, acometió ayer su definitiva batalla para incorporar el Reino Unido al euro. Ante la Cámara de los Comunes, Blair presentó un plan de medidas para preparar el ingreso en el euro, una decisión que debería adoptar el Parlamento surgido de las próximas elecciones, previstas para el 2002. En un plazo de cuatro meses se convocaría un referéndum que daría paso, en caso afirmativo, a un periodo transitorio de 24 a 30 meses. Medio año después, previsiblemente en el 2005, desaparecería la libra esterlina. El líder laborista, que considera inevitable la incorporación al euro, se enfrenta a la enérgica oposición de los conservadores, que no confían en la moneda europea y que son reacios a perder lo que interpretan como una seña de identidad nacional.


























































