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CARTAS AL DIRECTOR

Ética y política

Primero me presentaré. Soy una adolescente de 15 años. Usted no ame conoce de nada, pero le diré que pertenezco a esos miles de lectores que diariamente se informan en su periódico. No escribiría esta carta ni malgastaría el tiempo de la persona que la está leyendo si no tuviera un motivo importante que denunciar.

No pertenezco a ninguna ONG, ni tampoco soy una niñata a la cual le ha dado este último mes por cambiar el mundo.

Mi denuncia trata sobre un tema realmente cruento. Este tema es la guerra que está transcurriendo en Sierra Leona. Es una sangría de hombres, de mujeres y niños cometida por grupos intransigentes de terroristas.Por sus "ideas de progreso" convierten a hombres jóvenes en cadáveres. Les mutilan, les hacen sufrir, les quitan brazos, piernas o cualquier parte del cuerpo con el fin de dejarles inútiles para el resto de su vida.

Y ahora les pregunto: ¿es que una idea política vale más que la ética? En la teoría no, pero en la práctica quien asesta la puñalada más fuerte es el que posee el poder. Sin más ni más, y la verdad es que es un poco ilógico que este año se haya celebrado el cincuentenario de la Declaración de los Derechos Humanos y que esté sucediendo este hecho a puertas del siglo XXI.

Por este motivo le escribo esta carta. Me gustaría que difundiese esta pregunta a través de su periódico para que los lectores se diesen cuenta de la gravedad de la situación. Así, según la posibilidad de cada uno, se podría denunciar este hecho a mayor escala y a lo mejor podría llegar a manos de alguien influyente que uniese todas esas denuncias para hacerlo llegar a alguien todavía más poderoso.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de febrero de 1999