Greenpeace intercepta el traslado del alternador a la nuclear Ascó II
El convoy que transportaba el alternador que se instalará en la central nuclear Ascó II para aumentar en un 8% su potencia, se encontró ayer con un obstáculo inesperado a su paso por la localidad de Garcia (Ribera d"Ebre). Un grupo de 12 activistas de la organización ecologista Greenpeace sorprendió a los guardias de seguridad que acompañaban al gran tráiler al saltar a su paso desde una furgoneta con una pancarta en la que se leía: "Evitemos otro Chernóbil". Los ecologistas interceptaron la lenta marcha hacia Ascó que el enorme vehículo había iniciado en Vandellòs el lunes por la noche. Los miembros de Greenpeace lograron encadenarse a uno de los dos camiones articulados que circulaban por la carretera TV-3441 transportando las dos piezas del alternador, el estator y el rotor, y lo mantuvieron detenido durante más de tres horas. El cargamento nuclear, con un peso total de 650 toneladas, no pudo reanudar su marcha hasta que los ecologistas fueron desalojados a la fuerza por la Guardia Civil. Los guardias intentaron dialogar con los miembros de Greenpeace y convencerles de que abandonaran su protesta; luego los apartaron y los pusieron a disposición judicial.


























































