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Reportaje:OLIMPISMO

Sólo declaran ante el COI seis de los 11 miembros aún amenazados de expulsión

La comisión ejecutiva del máximo organismo olímpico decidirá hoy las suspensiones

La comisión ejecutiva del Comité Olímpico Internacional suspenderá hoy a media docena de miembros, al menos, por los casos de corrupción de Salt Lake City, sede de los Juegos de Invierno de 2002. Sólo seis de los 11 aún acusados, estuvieron ayer declarando en la sede del COI, en Lausana (Suiza) ante la comisión de investigación. Fueron: Jean Claude Ganga (Congo), Lamine Keita (Mali), Sergio Santander (Chile) y David Sibandze (Swazilandia), cuatro de los más gravemente implicados, junto a Vitali Smirnov (Rusia) y Un Yong Kim (Corea del Sur).

Otros cinco acusados no se presentaron en la ciudad helvética a orillas del lago Leman, y algunos casi confirmaron así su sentencia de expulsión: el general sudanés Abdel Ahmed Gadir, el keniano Francis Mukora, el ecuatoriano Agustín Arroyo, los tres seriamente implicados, y sorprendió la ausencia del senegalés Louis Guirandou y del holandés Anton Geesink, en principio con cargos menores, aunque al último le salpicó ayer otro. Días pasados ya dimitieron la finlandesa Pirjo Häggman y el libio Bashir Mohamed Attarabulsi. Éste último, incluso, aprovechó para viajar por última vez a Lausana, pues presentó la carta de dimisión personalmente a Samaranch. El camerunés René Essomba, primer nombre de la lista, también fue el primero borrado, pues murió el 30 de agosto pasado.En contraste con la cascada de declaraciones y protagonismos previos, nunca antes en la historia reciente del COI había existido tanto hermetismo ante una reunión olímpica. Ni en los momentos más tensos de los boicoteos políticos (Moscú 80 y Los Ángeles 84), el escándalo de dopaje de Ben Johnson (Seúl 88), o la bomba durante los Juegos de Atlanta 96, se habían cerrado tanto las puertas del COI con estrictos servicios de seguridad a los tres centenares de periodistas llegados a Lausana (Suiza) para el primero de los grandes momentos que se avecinan en el agitado olimpismo actual. Porque sin que restañen las heridas abiertas (lo más probable es que se abran todavía más), para los próximos 2, 3 y 4 de febrero está prevista la conferencia mundial sobre el dopaje.

Convocada por Samaranch tras el gran escándalo del Tour, el asunto que parecía más grave en el deporte actual ha quedado oscurecido por el de los dirigentes. De hecho, la cadena de acusaciones no cesa y resulta para el propio COI muy difícil asumir un éxito siquiera relativo de la conferencia, que estará inevitablemente salpicada por un escándalo mucho más interno y, por tanto, que afecta con enorme fuerza a su credibilidad. Tan importante, que el mismo Samaranch se ha visto obligado a convocar por primera vez en su mandato una Sesión extraordinaria de todos los miembros del COI, para los días 17 y 18 de marzo. Entre otras cosas, porque sólo en la reunión del máximo parlamento olímpico, ahora con 114 miembros, se podrán decidir oficialmente las expulsiones que hoy proponga la comisión ejecutiva. Presidida por Samaranch, la integran cuatro vicepresidentes y seis vocales. Algunos de ellos han estado también en la comisión de investigación nombrada por Samaranch en cuanto estalló el escándalo. Tras las declaraciones de cinco de los implicados por la mañana y de un sexto por la tarde, la comisión estuvo reunida hasta casi la madrugada, mientras Samaranch, que sólo conocerá su contenido hoy, como el resto de la comisión ejecutiva, descansaba desde horas antes en su habitación del hotel donde reside en Lausana.

Han formado la comisión de investigación, presidida por el canadiense Richard Pound, el senegalés Keba M'Baye, el alemán Thomas Bach, el húngaro Pal Schmitt y el belga Jacques Rogge. Todos ellos en la lista de aspirantes a suceder a Samaranch. También lo era, por ejemplo, el surcoreano Un Yong Kim, influyente político, embajador extraordinario y el hombre más poderoso del deporte asiático, que incluso logró que su deporte, el taekwondo, entre ya en el programa olímpico de Sidney 2000. Su interés porque fuese tratada una deportista rusa en un hospital de Salt Lake City le ha supuesto entrar en la lista de presuntos corruptos. Se trata de un caso menor, según Samaranch y el COI, y Kim se ha defendido atacando con acusaciones de ser una maniobra para desprestigiarle.

Sergio Santander, uno de los acusados por haber recibido 10.000 dólares (millón y medio de pesetas) del comité organizador de Salt Lake City para su campaña a parlamentario en Chile, dijo a Efe a la salida de su declaración ayer, que recurriría a todas las instancias, hasta la última, el Tribunal de Arbitraje del Deporte creado por el COI si es expulsado. Santander, que ya envió una carta de descargo contestando a la comisión de investigación, sólo ha matizado haber recibido ayudas "particulares de miembros del comité de la capital del estado de Utah". Y dice, sin que se pueda comprobar, haber votado por la candidatura derrotada de Sion.

La ciudad suiza es precisamente la mejor colocada, según señaló también ayer la comisión de evaluación para los próximos Juegos Invernales de 2006. Junto a la italiana de Turín parece que serán las dos finalistas que prevé el COI en su reforma ante la elección de la 108ª Sesión ordinaria de junio, en Seúl.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de enero de 1999