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La galería La Xina Art acoge una exposición sobre la busca de la verdad

La Xina Art, una galería de arte regentada por un colectivo de artistas situada en el centro de Barcelona, acoge estos días una exposición individual de la pintora Carme Garolera. El contenido de la exhibición, que se clausurará el próximo día 23, gira en torno a una frase y a un grabado que la artista encontró en un libro datado en el siglo XVII. El grabado reproduce una rosa y la frase reza: "Dat rosa mel apibus" (las abejas dan miel a la rosa). A partir de esta base, Carme Garolera ha creado un universo de seis piezas en las que mezcla la pintura y la cera con planchas de cobre grabadas y fotocopias ampliadas que le permiten jugar con texturas y apariencias diversas. Carme Garolera, atraída desde siempre por la ciencia hermética, hace una parábola sobre la búsqueda de la verdad mediante el arte. La rosa es el símbolo de la verdad en la alquimia. Si se interpreta que la artista es como la abeja que esparce el polen que hará nacer más rosas, se deduce que Garolera ha querido hacer una metáfora de su trabajo, de su búsqueda de una verdad a nivel particular. "Es lo que hacen todos los artistas en su estudio", afirma la pintora. Los títulos de las obras que figuran en la exhibición remiten a retazos de la naturaleza, de donde proceden los elementos que dan origen a la exposición: Jardí hermètic, Rosa rosada, Alba y Luna negra son algunos de ellos. Cera virgen La pintora se ha preocupado muy especialmente de la traducción del significado de las piezas a su forma. Así lo atestigua su trabajo con cera virgen de abejas y con el cobre, un material de antigua tradición alquímica. Estas materias conforman los lienzos, pintados y empapados de una pátina de cera decolorada o mezclada con aceite. Otras telas llevan incrustadas planchas de cobre con incisiones. Incluso una, titulada Nocturn dolç, lleva un panal escondido tras un cristal. La mezcla de materiales y formatos deriva de una voluntad de cambio, ya que la artista sólo trabaja el grabado desde el verano del año pasado. Después de la exposición de la galería La Xina Art, Carme Garolera tiene claro que abandonará el tema de la rosa como símbolo de la verdad. No piensa abandonar el mundo de la alquimia, sin embargo. Es una fuente que la artista juzga "inagotable". Y seguirá su investigación, iniciada ya en esta exhibición, sobre el contraste entre dos materiales en cierto modo contradictorios: el hierro y la cera. "Me interesa la oposición entre lo duro y lo débil", resume la artista a modo de justificación de esa nueva línea de trabajo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de enero de 1999