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De la Alternativa Democrática a Lizarra

El mayor éxito de ETA ha sido lograr que el nacionalismo vasco democrático asuma como propia la reivindicación del llamado "ámbito vasco de decisión"; es decir, la exigencia al Estado de que acepte pasivamente cualquier decisión que adopte el pueblo vasco, incluso si va en contra de la Constitución o el Estatuto. La gestación de este principio se refleja en los siguientes documentos:"No hay que establecer ningún límite a la palabra del pueblo vasco y por eso mismo el Estado español debe aceptar que respetará el desarrollo del proceso democrático y sus resultados, sean cuales fueren. Lo que corresponde al Estado español es respetar lo que deseamos y decidamos los ciudadanos vascos". Alternativa Democrática de ETA. 26 de abril de 1995.

"Las instancias competentes del Estado, como parte concernida por el proceso, optan por y declaran de antemano su disposición a dejar la resolución dialogada del conflicto en manos de los partidos representativos de la sociedad vasca; hacer propios los acuerdos que aquéllos puedan alcanzar en las instituciones vascas y pactar con éstas su eventual incorporación al ordenamiento jurídico con el fin de que puedan resultar operativos". Plan de Paz de Ardanza. Marzo de 1998.

"Ello conlleva que una negociación resolutiva no comporte imposiciones específicas, respete la pluralidad de la sociedad vasca, sitúe todos los proyectos en igualdad de condiciones de consecución, profundice la democracia en el sentido de depositar en los ciudadanos de Euskal Herria la última palabra respecto a la conformación de su futuro y se respete la decisión, por parte de los Estados implicados. Euskal Herria debe tener la palabra y la decisión". Declaración de Lizarra. 12 de septiembre de 1998.

"Siendo el objetivo de todos el respeto de la realidad de Euskal Herria, sus derechos y de las decisiones adoptadas en libertad, y siendo el objetivo y el deseo de ETA que la sociedad vasca asuma por completo la responsabilidad para lograr la independencia, esperamos que la respuesta que vayamos a recibir sea de la misma magnitud que el paso adoptado, y queremos manifestar que desde este momento en adelante los acontecimientos futuros pueden determinar el carácter definitivo de esta suspensión". Comunicado de ETA. 17 de septiembre de 1998.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de diciembre de 1998