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La Policía sorprende a dos guardias civiles que espiaban el congreso de Coproper Filmaban las jornadas desde una habitación a oscuras de un hostal enfrente del Ateneo

Los agentes del Cuerpo Nacional de Policía sorprendieron el pasado viernes en Valencia a dos guardias civiles mientras espiaban, provistos con cámaras de video y micrófonos direccionales, el IV Congreso Nacional de la Asociación Unificada de la Guardia Civil (Coproper-6J). Los dos guardias civiles habían alquilado, sin identificarse como agentes, una habitación del hostal Venecia, situado enfrente del Ateneo Mercantil, en la plaza del Ayuntamiento. Allí les encontró la Policía mientras espiaban, con las luces apagadas y las ventanas abiertas, la jornada inaugural.

Coproper-6J había preparado un amplio dispositivo de seguridad ante la asistencia al congreso de numerosos cargos públicos y un centenar de guardias llegados de 36 delegaciones. Por eso, durante el acto inaugural del viernes por la tarde en el Ateneo Mercantil, distribuyeron a una veintena de sus afiliados, vestidos de paisano, por los alrededores. Fue uno de ellos el que se percató de que enfrente del Ateneo, al otro lado de la plaza del Ayuntamiento, "pasaba algo raro". En la cuarta planta del hostal Venecia descubrió a unas personas apostadas ante las ventanas abiertas de una habitación en penumbras, según relata el delegado en Valencia de Coproper, Fernando Carrillo. Poco después, sus compañeros se dieron cuenta de los sospechosos utilizaban cámaras de vídeo y micrófonos direccionales que apuntaban a los ventanales de la tercera planta del Ateneo, donde se celebraba el acto inaugural del congreso. "Temíamos que fueran activistas y avisamos a la Policía", prosigue Carrillo. A las 19.28 horas, el jefe de sala del Cuerpo Nacional de Policía recibió el aviso y decidió enviar a dos agentes de la Policía de Proximidad. Los responsables del hostal se alarmaron al ver llegar a la policía. "Nos dijeron que tenían mucha prisa, querían saber quién estaba alojado en la cuarta planta y subieron disparados hacia arriba", cuenta la recepcionista, "estábamos muy preocupados, porque teníamos el hostal lleno de clientes". Cuando los agentes llamaron a la puerta, uno de sus inquilinos le replicó que no pensaba abrirle ni identificarse. Entonces, un policía bajó a la calle y a través de la emisora de su moto llamó al jefe de sala, que decidió enviar refuerzos. Como no tenían ningún zeta disponible, trasladó al lugar dos furgones de la Unidad de Intervención Policial (UIP). Mientras, los policías advirtieron a los sospechosos que acababan de pedir refuerzos y volvieron a reclamarles que abrieran y se identificaran. Carné profesional "Ante el cariz que tomaban los hechos, los cineastas optaron por obedecer", rememoraba ayer un policía que participó en la operación. Uno de los inquilinos de la habitación abrió la puerta y le dijo al policía que no pasaba nada, que eran de la Guardia Civil, y le mostró su carné profesional. Para asegurarse de su autenticidad, el policía le pidió el DNI. Cuando el jefe de sala se enteró de que se trataba de guardias civiles espiando a guardias civiles se le escapó una sonrisa. Decidió dejar "que se apañaran entre ellos" y ordenó a sus hombres que se retiraran. Antes de marcharse, los policías tranquilizaron a los organizadores del congreso: "No os vigila ningún activista, son de los vuestros". Los policías comprobaron en la recepción del hostal que los guardias civiles se habían registrado como simples ciudadanos, sin utilizar mandamientos judiciales ni dar a conocer su condición de agentes. La recepcionista del hostal confirma que los guardias civiles tenían unos 30 años y alquilaron la habitación para dos días. "Llevaban cámaras, pero pensé que debían ser periodistas o algo así, porque ahora el DNI ya no incluye la profesión", comenta. En Coproper están convencidos de que el espionaje fue "ordenado" por los mandos de la Guardia Civil. "Es una grabación ilegal de un acto público de una asociación legal", protesta Carrillo, "se ha menoscabado nuestro derecho de asociación y es un insulto para los cuatro partidos políticos representados en el acto". Unión Valenciana, cuyo diputado nacional José María Chiquillo acudió a la inauguración del congreso, pedirá explicaciones al Ministerio de Interior sobre la grabación. Con ironía, Coproper sugiere que la dirección del cuerpo "dedique estos medios a controlar las mafias rusas que se hacen fuertes en Alicante". Ningún mando de la Comandancia de la Guardia Civil en Valencia atendió la llamada de este periódico para dar su versión de los hechos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 29 de noviembre de 1998