El grupo Endesa reducirá 1.500 puestos directivos hasta el año 2002

El grupo eléctrico Endesa, inmerso en una profunda reestructuración, tiene demasiados "jefes". Hasta el año 2002, y como parte del ajuste de plantilla previsto en las diferentes empresas del grupo (Fecsa, Enher, Sevillana, ERZ, Gesa, Unelco, Viesgo y Saltos del Nansa), saldrán del grupo 1.500 cargos de "estructura", aproximadamente un tercio del total. En los próximos cuatro años, Endesa espera reducir su plantilla actual de 19.640 trabajadores a poco más de 14.000 y para ello se ha reservado 119.000 millones.

El proceso de reducción de plantilla, que contempla adelantos de hasta tres años en la edad de prejubilación, ha reducido el número de trabajadores, este mismo año, en un 17% (en 1997, el número de trabajadores era de 23.615). José Bogas, director general del área de generación de la compañía, destaca que ese proceso se ha llevado a cabo sin excesivas tensiones en la empresa entre los diferentes estamentos.El proceso de reducción de plantilla forma parte del plan de recorte de gastos que está aplicando el grupo desde hace meses para hacer frente al nuevo escenario de caída de tarifas y de más competitividad al que se enfrenta.

Pese a que el grupo Endesa aumentó hasta el pasado mes de septiembre un 7,2% sus beneficios, que alcanzaron los 127.138 millones de pesetas, su resultado de explotación cayó en un 7,4%.

A diferencia de otras grandes compañías del sector, inmersas en el mismo proceso de recorte de gastos, Endesa no cuantifica -o al menos no de forma oficial- el ahorro que puede suponer la reducción de plantilla que tiene previsto. Con los planes en marcha, el equipo directivo que encabeza Rodolfo Martín Villa considera "ajustado" el número de empleados que deben atender las tres áreas fundamentales del negocio: generación de electricidad, distribución y comercialización.

Sobre el plan de reducción de directivos, los responsables de Endesa juegan con una premisa: no descabezar las empresas filiales, en pleno proceso de fusión por absorción, cumpliendo así la premisa de Martín Villa de mantener el apego territorial de las empresas filiales.

Sobre la operación de fusión por absorción de filiales, que culminará en seis meses, fuentes de Endesa han señalado que esperan el pronunciamiento -por supuesto favorable- del Servicio de la Competencia del Ministerio de Economía y Hacienda para antes de que finalice el año. Otro asunto vital para el grupo, el acuerdo con Gas Natural, tendrá afectos concretos en dos o tres meses, según las mismas fuentes.

En dicho plazo, Endesa espera anunciar dónde se construirán las centrales eléctricas de ciclo combinado (empleo de gas natural en lugar de combustible tradicional) previstas en el acuerdo con la compañía que preside Antoni Brufau.

La empresa que preside Martín Villa se halla en un importante momento de su trayectoria, ya que al proceso de unión de filiales en el mercado español se suma el frente abierto en Chile por la adquisición del grupo Enersis, cuyo proceso judicial sigue su curso debido a las presuntas irregularidades cometidas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 22 de noviembre de 1998.

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