"Comerratones"
Hay animales que han adquirido una fama de la que no pueden sustraerse por mucho que ellos quieran. Da la sensación de que alguien ha orquestado una campaña de desprestigio y ¡todo por una gallina! Con la caída de la hoja él también muda su pelo y adquiere una coloración que le ayuda a pasar inadvertido en los relieves desnudos de la naturaleza, desprovistos de las hojas de las plantas caducifolias. Su extraordinaria contribución a la sanidad de los campos y montes reside en su alimentación: ingiere unos 2.500 roedores al año. Hábil y sigiloso, este mamífero busca su alimento tanto en paisajes forestales como en las proximidades de los cultivos y pueblos de nuestra geografía, incluso no duda en aprovechar los residuos que encuentra en contenedores y vertederos. En plena carrera su vistosa cola le ayuda a mantener el equilibrio, desplazándola de un lado a otro con la misma rapidez con la que es capaz de girar y cambiar de dirección. Una adaptación que le facilita la captura de pequeños animales que se mueven rápidamente. Su mala fama no debe confundirnos. Son otros tiempos y es hora de admirar las virtudes de los zorros que viven a nuestro lado.


























































