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ELECCIONES EN EL PAÍS VASCO

El Gobierno trasladará a cárceles vascas antes de las elecciones a los presos etarras enfermos

El traslado a cárceles del País Vasco de presos etarras enfermos se realizará antes de las elecciones autonómicas del día 25, y no se descarta que la medida pueda adoptarse incluso en los próximos días. El presidente del Gobierno, José María Aznar, que viaja este viernes a Vitoria para participar en un mitin de campaña, en su tercera visita a Euskadi en menos de un mes, quiere formalizar con este gesto su respaldo al proceso de paz. La decisión, solicitada por el PSOE, se enmarcaría en un intento de adaptarse al nuevo escenario político, en el que también se han restablecido los canales de diálogo con el PNV.

La decisión de formalizar el traslado antes de las elecciones se ha conocido en vísperas del mitin que José María Aznar pronunciará el viernes en Vitoria. El Ministerio del Interior, que dirige Jaime Mayor Oreja, tiene cerrada ya una lista de cinco o seis presos que serán trasladados. Entre ellos están, previsiblemente, Pedro Guridi, Francisco Javier Etxeberría, Mikel Vázquez de Lugo y Fernando Díez.El traslado de presos etarras a Euskadi, interrumpido en abril pasado, ha sido un gesto político de distensión demandado reiteradamente al Gobierno por todos los partidos políticos, especialmente PSOE y PNV, desde que ETA anunciase el alto el fuego. Todos los líderes que participaron con Aznar en la ronda de contactos se lo solicitaron. De hecho, ayer mismo en la reunión de la permanente de la Ejecutiva Federal, los socialistas insistían en separar "lo político de lo penitenciario" y reiteraban su intención de pedir al Gobierno que antes de las elecciones vascas acerque a los presos de ETA a las cárceles vascas, informa Anabel Díez.

La Moncloa está adaptando su discurso al nuevo escenario tras la tregua de ETA y las elecciones vascas del 25 de octubre. Para ello ha mejorado, en primer lugar, sus canales informativos con sus socios nacionalistas. En el encuentro que Aznar mantuvo con Xabier Arzalluz hace quince días se restablecieron las relaciones rotas desde mayo y se crearon nuevos canales de diálogo entre los entornos de ambos líderes..

Aznar dispone ahora de puntual información sobre lo que se mueve en el ámbito nacionalista y el entorno de ETA, pese al estruendo de la campaña. Esto se traduce, incluso, en un cierto acuerdo de juego limpio entre Aznar y Arzalluz. Éste, en sus intervenciones, reconoce el "esfuerzo por la paz" del jefe del Gobierno y Aznar ha evitado, en sus dos discursos en Euskadi, cualquier ataque directo a Arzalluz y al PNV.

En este nuevo escenario, el gesto simbólico del acercamiento de los presos enfermos o el compromiso adelantado por el portavoz del Gobierno, Josep Piqué, de aceptar a HB en una mesa de partidos si renuncia a defender el uso de la violencia, son percibidos desde el PNV como "movimientos lentos, pero claramente dirigidos hacia la flexibilidad y respaldo al proceso de paz", así como un guiño positivo a la oferta que el candidato por el PNV, Juan José Ibarretxe, lanzó la pasada semana, al anunciar que, si es investido lehendakari, lo primero que hará es convocar a todos los partidos vascos, incluida HB, para restablecer una mesa por la paz.

Los socios del Ejecutivo perciben en estos movimientos de Aznar cierta similitud con los que realizó el primer ministro británico, John Major, con el IRA y su brazo político, el Sinn Fein, antes de conseguir la paz de Stormont. Creen en el PNV que "el comportamiento de Aznar está guiado por razones de Estado, pero también electorales porque todo el que apueste por este proceso se beneficiará".

El Gobierno, por su parte, da pasos en función de la información de que dispone del País Vasco y no le pasa desapercibido, por ejemplo, que este último fin de semana hayan cesado las algaradas callejeras, o que el portavoz de la Mesa Nacional de HB, Arnaldo Otegi, repita en charlas privadas que el proceso de paz es irreversible.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de octubre de 1998

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