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Entrevista:

"Sin Jiménez, también gano la Vuelta"

La Vuelta ha sido la más abierta a especulaciones sobre la figura de Abraham Olano. La rivalidad con José María Jiménez ha destapado la caja de los truenos en Banesto. Su presente y su futuro están lleno de dudas. El vencedor de la Vuelta asegura que el compañerismo en el equipo es fundamental y señala que sin el concurso de Jiménez en el Banesto, habría ganado igualmente la Vuelta, pero que sin Olano, Jiménez no estaría ahora en el podio.

Abraham Olano (22 de enero de 1970) es un corredor acostumbrado a luchar en solitario. El triunfo en la Vuelta consolida un palmarés que no tiene ningún otro ciclista español en activo (campeón del mundo en 1995, 3° en el Giro 96, medalla de plata en Atlanta, casi 30 victorias a lo largo de su carrera profesional), pero no resuelve todos sus problemas. Gana la Vuelta y su continuidad en el Banesto es un mar de dudas. Gana la Vuelta y su liderazgo en el ciclismo español no es incuestionable. Abraham Olano tuvo que sobrellevar primero que la crítica le señalara como el sucesor de Induráin. Luego, se quedó como el único candidato español al podio del Tour. Sus problemas en la montaña han abierto muchos interrogantes entre los aficionados españoles, que no están sentimentalmente acostumbrados a seguir a un corredor que sufra tanto en las cumbres. Por lo que se ve, Abraham Olano que seguir luchando. Pregunta. ¿Este éxito resuelve sus dudas?

Respuesta. Existían dudas sobre mí, pero no sé aún el porqué. Vestí el jersey rosa en el Giro, con una sola contrarreloj y una montaña muy dura. A punto estuve en el Tour de hacer podio si no llego a fallar en la etapa de Pamplona. En esta Vuelta ha habido mucha montaña y poca contrarreloj y he estado en cabeza. No soy un escalador pero puedo estar con los grandes cuando las carreteras se empinan.

P. De quién han sido los errores, ¿de Olano o del Banesto?

R. Errores colectivos no ha habido. El equipo apostó por desgastar a los rivales, sobre todo, al Kelme, el único que atacaba.

P. Pese a la victoria, ¿No tiene usted una sensación amarga?

R. No. Se ha triunfado tanto en el aspecto personal como en el colectivo. La afición ha vibrado con esta Vuelta.

P. ¿Habría usted ganado sin Jiménez?

R. Si Jiménez hubiera estado en otro equipo, yo habría ganado también. Él, sin mí, sí que no habría estado en el podio. No es ninguna crítica. Es un buen ciclista. Sabe estar donde tiene que estar. Su misión ha consistido en frenar en todo momento a Escartín y Heras. Jiménez tendría que haber atacado de no haber estado en Banesto por lo que, posiblemente, habría pagado las consecuencias.

P. Jiménez ha sido un poco la pinza.

R. Jiménez ha sido un lastre para Escartín y Heras cada vez que atacaban y un golpe psicológico a medida que iban pasando las etapas.

P. ¿Cómo es su relación con Jiménez después del choque que habido entre ambos en esta Vuelta?

R. Es la misma que antes de iniciar la ronda. Estamos en el mismo equipo y somos compañeros

P. ¿Y fuera del equipo?

R. Yo soy compañero fuera y dentro del equipo. No es cuestión de hablar de amistad. Por mi carácter tengo pocos amigos. Pero, por ejemplo, con Beltrán y Peña, he ido al cine. Con Jiménez, no. Pero, posiblemente, podría ocupar butaca junto a él.

P. Jiménez enamora. Usted es un corredor fiable que sólo entretiene.

R. La afición que me sigue lo pasa bastante mal conmigo. Tengo muchas carreras que he perdido por un segundo. La última fue en Fuenlabrada. En el Giro me quedé a un segundo del jersey rosa, y en Burgos, me ocurrió lo mismo el pasado año con Jalabert. Dentro de Olano en un segundo hay muchas cosas y la afición lo vive de una forma muy intensa.

P. El podio ha sido español. ¿Cree que el ciclismo español va bien o la participación extranjera no era relevante?

R. El que hayan faltado dos figuras como Pantani y Ullrrich no quiere decir que los corredores de esta Vuelta hayan sido de menor entidad.

P. Una lectura ligaba la Vuelta a otro frente abierto, su futuro.

R. No lo sé. La cosa está en el aire y llegará el momento de tener que hablar. No hay fecha con creta.

P. ¿Si se queda usted en Banesto corre usted el riesgo de volver a reabrir la polémica entre Olano y Jiménez?

R. No debe de haber rivalidad en casa. Somos compañeros y cada uno sabe en su momento lo que tiene que hacer y quién es el líder: Luego es el director quien tiene que poner las cosas en su sitio y si hay alguna duda, él debe poner la solución.

P. ¿Ha habido alguna decisión táctica en algún momento de la carrera que no le haya gustado?

R. La táctica no falló nunca. Sólo que Jiménez atacó, en la Laguna Negra de Neila, antes de lo que hubiéramos querido la mayoría del equipo. Eso pasó y se dio carpetazo. Los rumores posteriores no tenían nada que ver con Banesto.

P. Su continuidad en el Banesto ¿depende de la presencia de Jiménez?

R. No. Firmé con Banesto y estaba Induráin. Siempre he sido compañero de mis compañeros y si he tenido que trabajar para alguno lo he hecho. La amistad y el compañerismo dentro de un equipo se lo gana uno trabajando.

P. ¿Las negociaciones por renovar con Banesto son económicas o deportivas?

R. El dinero es importante pero lo es aún más el lado deportivo. Hay que valorar la temporada que se disputará y con qué equipo se cuenta. Tener un buen grupo es importante.

P. ¿A quién dedica la Vuelta?

R. A mi mujer por haber soportado una presión que otras personas no hubiera conseguido aguantar. Sabemos lo que hemos pasado los dos en la última semana. La victoria ha sido importante por ella y por el bebé.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de septiembre de 1998

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