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El 'peatonazo'

Las nuevas multas de tráfico que recoge la ordenanza de Circulación del Ayuntamiento de Madrid soliviantan a abogados y a las asociaciones de automovilistas

"Inaplicable". "Anecdótica". "Ridícula". "Disparatada". Esas fueron las palabras que eligieron ayer los especialistas consultados para calificar la norma que incorporó 86 nuevas multas que regularán el comportamiento de conductores y peatones en Madrid.La nueva ordenanza de Circulación comenzó como una verdadera carrera de obstáculos para el teniente de alcalde y concejal de Seguridad y Tráfico, José Ignacio Echeverría. Antes de salir a la calle -entrará en vigor el 1 de octubre-, se estrelló con duras críticas de juristas y asociaciones de automovilistas.

Todos coincidieron en que de esta forma "no se solucionará el problema del tráfico" y objetaron que en lugar de apuntar a "las tres sanciones eternas de Madrid"-la doble fila, el carril bus y la carga y descarga-, se piense en multar con 5.000 pesetas a los peatones que esperen un vehículo de servicio público fuera del refugio o a los que corran o salten en la calle "molestando" a la gente.

"Los ayuntamientos tienen cosas más importantes que atender en lugar de perseguir niños en monopatín", disparó el abogado José Stampa Casas. Gloria Vinader, de la Asesoría Jurídica del Real Automóvil Club de España (RACE), profundizó en las críticas. Consideró que la ordenanza tiene cosas "imposibles de controlar" y bastante "poco serias".

Igual que Stampa Casas, la representante del RACE apuntó a futuras "fallas en la aplicabilidad de la norma" y a las nuevas multas que regularán las conductas de los peatones.

"Me parece más chocante que serio lo de penalizar al peatón que circule en monopatines por la acera en forma no autorizada, o al que espere el autobús en la calzada", opinó el letrado.

Los especialistas vaticinan poco éxito de la nueva reglamentación -en la que técnicos municipales trabajaron durante más de un año-, y creen que "al principio se multará a muchos peatones y en dos meses esas sanciones dejarán de aplicarse". La Policía Municipal, en un intento por reducir la velocidad con la que arrancó la polémica por la nueva ordenanza, aclaró, a través de un portavoz, que desde el Código de Circulación de 1934 existen algunas sanciones para peatones.

Los datos de la Memoria de 1997 de los agentes locales, parecen darles la razón a los que piensan que poco y nada cambiará en Madrid con esta norma. El último año sólo se aplicaron 344 denuncias a peatones, lo que significa una media menor a una por día en una ciudad con tres millones de habitantes. Las multas a peatones comprenden a los ciudadanos que cruzaron la calzada por un lugar prohibido y también a aquellos que no cumplieron con la orden de un agente.

Otro abogado experto en litigios de tráfico acusó al Ayuntamiento de querer "sacar dinero a la gente limitando sus libertades". Indignado, insistió: "Que se persiga a los ciudadanos por la calle es una restricción a la libertad. Lo único que falta es que nos cobren por respirar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de septiembre de 1998