Rita Barberá reparte "entre sus amigos" los terrenos del Palacio de Congresos de Valencia, según el PSPV

El imparable crecimiento bajo el que se encuentra Valencia -las constructoras trabajan sobre una previsión de más de tres millones de metros cuadradados- sigue aumentando la brecha que separa al Partido Popular del PSPV en cuanto al modelo urbanístico a desarrollar en los próximos años. El enfrentamiento, el enésimo que se produce en este último mandato en materia urbanística, se abrió ayer tras conocerse que el Ayuntamiento de Valencia, que dirige la popular Rita Barberá, ha optado por poner a la venta mediante concurso un solar de 7.000 metros cuadrados de suelo y 33.000 de edificabilidad pese a que la ley obliga su puesta en el mercado mediante subasta pública y al mejor postor. La decisión del equipo de gobierno provocó ayer las iras de la oposición municipal socialista, que estudia impugnar la resolución y recomienda a los posibles compradores que eviten acudir a un concurso "ilegal", según manifestó ayer el concejal socialista Miguel Mazón. Para los ediles del PSPV, además de vulnerarse la ley, la venta de estos terrenos en los que con toda probabilidad se construirá en el futuro un hotel constata "el reparto entre los amigos del PP del suelo edificable de Valencia", según denunció ayer el concejal Rafael Rubio, también del PSPV. Para esta formación, primera fuerza de la oposición en el Ayuntamiento y que tiene como portavoz a Ana Noguera, el concurso que permitirá la venta de este solar "supone que el Consistorio tenga mayor capacidad de maniobra a la hora de adjudicar el terreno a una empresa", agregó Mazón. El mismo concejal calificó de "escandalosa" la decisión del equipo de gobierno del PP. Según el edil, el concurso está "viciado y es aleatorio". El Ayuntamiento de Valencia encargó con fecha del pasado 26 de junio a la empresa Aumsa, sociedad de capital municipal en su totalidad, la enajenación de estos terrenos por un valor inicial de 1.300 millones de pesetas. Una cifra que, según los socialistas, va a permitir reducir buena parte del sobrecoste del Palacio de Congresos que ha realizado el arquitecto británico Norman Foster y que se inauguró el pasado mes de julio. Este edificio ha liderado el tirón de la zona que lo rodea, el polígono de Ademuz, tanto en lo que refiere a la construcción de viviendas como en la instalación de nuevos servicios. Este diario trató ayer de recabar, sin éxito, la versión sobre este asunto del concejal de Urbanismo del Ayuntamiento, Miguel Domínguez. Por otro lado, la comisión de Urbanismo dio luz verde ayer a la cesión de suelo público municipal para tratar de paliar el déficit de aparcamiento que tienen muchas viviendas de Valencia, una medida que estaba prevista en el Plan General de Ordenación Urbana.

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