Ir al contenido
_
_
_
_

El armador del "Brizz III" acusa a los empresarios de Huelva de no apoyarle

Ángel Fernández, el armador del Brizz III, narró ayer en Huelva la peripecia que vivió en Gambia, donde las autoridades de ese país mantuvieron retenidos durante más de tres meses a Antonio Lozano y Domingo López, patrón y jefe de máquinas del barco, respectivamente. El naviero agradeció la colaboración de entidades como El Monte, que le facilitó el crédito para pagar la multa de 38 millones, pero se refirió con amargura a la falta de apoyo público de organizaciones como la Federación Onubense de Empresarios (FOE), o Anamar, la asociación de armadores, a las que está asociado y han callado durante todo el tiempo del conflicto. "Quien quiere echar una mano, la echa, y quien no, se queda quieto. No tengo más que decir, pero hay cosas que duelen", afirmó. Ahora, tras el pago de la multa, la empresa Tarso Consulting, armadora del barco, queda en una situación económica delicada. Ángel Fernández confía en que no tengan que producirse despidos. La compañía, que cuenta con tres barcos, tiene 80 trabajadores, 20 de ellos españoles, y el resto senegaleses. "Va a ser dificilísimo salir adelante. Tal vez tengamos que pedir ayuda", señaló el armador. El naviero también se refirió con tristeza a la lentitud en la actuación del Ministerio de Asuntos Exteriores.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_