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Peregrinación a les Platgetes

El presidente del Gobierno, José María Aznar, ha restringido, aún más si cabe, sus encuentros y visitas durante el mes de agosto que ha pasado en Les Platgetes de Bellver de Oropesa. Escaso ha sido el número de políticos que ha peregrinado hasta la residencia veraniega de los Aznar-Botella o que se ha encontrado con el jefe del Ejecutivo. Ha habido quien ha utilizado "la otra manera" de acercarse al presidente: el pádel. El elenco de personajes de la política nacional con los que se ha visto el presidente se limita prácticamente al ministro de Asuntos Exteriores, Abel Matutes. Para su encuentro, Aznar se desplazó, en una embarcación de la Guardia Civil, junto con su esposa y su hijo menor, Alonso, hasta aguas de Ibiza, donde Matutes le esperaba en un lujoso barco. Además de éste, sólo el secretario de Estado de Energía, Nemesio Fernández Cuesta, habitual en Les Platgetes, ha compartido algún rato con Aznar, aparte de José Luis Santacruz, concejal del PP en Zaragoza, también residente de la urbanización. El repertorio de políticos locales ha sido mayor. El presidente de la Generalitat, Eduardo Zaplana, que en anteriores veranos ha sido invitado a cenar en la residencia de los Aznar, sólo se ha visto con el también máximo dirigente de su partido en una ocasión, con motivo del cumpleaños de presidente de la diputación de Castellón, Carlos Fabra. Éste último ha sido con quien Aznar se ha visto más a menudo. También el alcalde de la capital de La Plana, José Luis Gimeno, acudió al citado evento y, además, presenció como espectador uno de los partidos de pádel. A la fiesta de cumpleaños estuvo invitado asimismo el consejero de Sanidad, Joaquín Farnós. Para la jornada de pesca que protagonizó en Peníscola (la más llamativa de sus escasas apariciones públicas), José María Aznar eligió como compañero de viaje al alcalde de la localidad, Constantino Simó, quien sigue sin acatar una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana que le obliga a la convocatoria de un pleno en el que se ha de debatir una moción de censura en su contra. Pero también ha habido otras visitas. Desde la del diputado nacional por Castellón, el popular Juan José Ortiz, hasta la del alcalde de Benicarló, Jaime Mundo, quien acudió a Les Platgetes con una caja de langostinos bajo el brazo. Los encuentros en las pistas de pádel han tenido un carácter de lo más diverso. El consejero de Educación, Francisco Camps, se apuntó a uno de los torneos en los que participa Aznar, con el que midió, sin éxito, sus fuerzas. Camps eligió como pareja al empresario azulejero, presidente del Villarreal C.F. y del equipo de baloncesto Pamesa, Fernando Roig. El jefe del Ejecutivo se ha enfrentado también al letrado Jaime Sanz de Bremón y a un amigo muy especial de su hija Ana, Ernesto Bacharach. Entre otros empresarios ha destacado la visita de la esposa del mayor armador de la Comunidad Valenciana, Vicente Boluda, con varios obsequios para la familia Aznar. Pero ha habido dos invitados de excepción. José Soriano, presidente de una gran empresa azulejera y propietario de la casa de Les Platgetes donde veranean los Aznar, hizo de correcto anfitrión el mismo día de la llegada del presidente del Gobierno. El presidente de Telefónica, Juan Villalonga, tuvo el privilegio de cenar en la llamada "Moncloa de verano".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 31 de agosto de 1998