CAMPEONATOS DE EUROPA DE ATLETISMO

Gran demostración de la "armada" Estévez, Cacho y Andrés Díaz dominaron los 1.500 metros

Se anuncia el triplete español en 1.500. Las semifinales fueron dominadas con tanta facilidad por Estévez, Cacho y Andrés Díaz que cuesta buscarles adversarios para el jueves. En realidad, confirmaron la escala de poder en el medio fondo. Estévez es el mejor europeo del año, Cacho ha dominado en nuestro continente durante los últimos siete años y Andrés Díaz ha encontrado una prueba a su medida. "He sido un idiota. Me equivoqué cuando elegí los 800 metros. Me he dado cuenta demasiado tarde que con 1.45 no se puede ir a ninguna parte en una competición internacional. En cambio, con 3.32 minutos hay posibilidad de sacar algo", manifestó Díaz después de dominar, junto a Cacho, la segunda semifinal. Las certezas se centraban en Reyes Estévez, que dispone de todos los recursos como para convertirse en una estrella del medio fondo. El 2 de agosto cumplió 22 años, pero parece que lleva una eternidad en los grandes acontecimientos. Ha sido otro de los atletas que han hecho un excelente tránsito de la categoría juvenil a la absoluta. Con 18 años, Estévez recibía invitaciones de los organizadores del mitin de Zúrich. Ganaba con tanta sencillez las carreras junior que se le consideró como el sucesor de Cacho.

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Carácter

A lo que ha ocurrido con su su constante progresión se ha unido el carácter incombustible de Cacho. Han coincido ambos y el resultado se aprecia de inmediato: los españoles controlan con puño de hierro el medio fondo en Europa. A pesar de algunos enganchones en su semifinal, que se corrió a un paso lentísimo, Estévez no tuvo problemas para imponerse. No aparentó esfuerzo alguno, como si hubiera un abismo entre él y sus adversarios. "Ha habido algunos codazos, pero todo ha ido bien", declaró Estévez. Nada le había preocupado. Ni sus rivales ni su estado físico. Nada. Parece en estado de gracia. La segunda semifinal confirmó la maestría de Cacho para manejarse en los grandes campeonatos. Había dudas sobre su estado. En las últimas tres semanas había disputado cuatro carreras y sólo había terminado dos: una serie del Campeonato de España y la reunión de Montecarlo. En Zúrich se retiró, lo mismo que en la final del Campeonato de España. Pero Cacho decía que todo iba bien, que si acudía al Europeo era para ganarlo, que no había que preocuparse por su estado de forma. Tenía razón. Alcanzó la victoria en su semifinal con 3.38 minutos. Andrés Díaz, que todavía está de pruebas sobre este distancia, atacó a falta de 400 metros y acabó con la historia. Sólo le siguió Cacho, que se había mantenido en segunda posición durante toda la prueba. Cacho aguantó el tirón y se fue con Díaz. Llegaron juntos, con la misma facilidad que había demostrado Estévez en su serie. "No he tenido ninguna molestia. Lo único que necesitaba eran competiciones. Por eso no había que dar demasiada importancia a lo de Zúrich", dijo Cacho. Su mirada estaba puesta en Budapest. Su rival ya se sabe: Reyes Estévez.

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