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Verano 98RETRATOS

De repente, dos juglares

Miguel "Candiota" y José López Sevilla conservan en la Alpujarra la tradición de la rima improvisada de trovos

Son casi inseparables desde hace más de dos décadas. Como en cualquier pareja, entre ambos afloran las filias y las fobias. Pero si hay algo que no toleran el uno del otro son sus respectivos repentes. Miguel Candiota (Albuñol, 62 años) y José López Sevilla (Berja, 51) son dos de los últimos troveros que practican en la Alpujarra el repentismo o, lo que es lo mismo, dos de los últimos poetas capaces de improvisar de repente rimas en quintillas al son de la música tradicional. Candiota y Sevilla, conocidos con este nombre como unidad indivisible, participan desde hace 17 años en el Festival de Música Tradicional de la Alpujarra, al que, sin duda, han ayudado a consolidarse. Con su labor de sondeo e investigación en la tradición oral, han contribuido a la recuperación del trovo, una de las costumbres más arraigadas antaño en la abrupta comarca. "Sin radio ni televisión, en los cortijos nos entreteníamos con el cante y el baile. De pequeño, escuchaba a los labradores sentados delante de la chimenea peleando con sus versos, para ver quién componía las rimas más ingeniosas", recuerda Candiota, que hizo sus primeros pinitos a los nueve años. Al tratarse de una competición, el repentismo necesita al menos de dos contendientes troveros. En los festivales, el jurado propone un tema al azar, y designa a uno de los juglares para defenderlo. El otro deberá atacar. A partir de entonces, comienza la batalla alterna y sin tregua de la improvisación. "No se valora tanto las cualidades musicales y vocales, como el ingenio y la rapidez mental", explica Sevilla. Acompañados por un violín, una bandurria y una guitarra, el de Berja emprende la carga contra Hacienda: "Quiero que cualquier persona / que camine y que aprenda / y a ver si piensa y razona / y no se le olvide Hacienda / porque Hacienda no perdona". A lo que su compañero Candiota responde: "Que el Gobierno no se venda / ni nos juzgue la traición / para apretarnos la rienda / y engrandezca la nación / la delegación de Hacienda". Las palabras se las lleva el viento. Y estos rapsodas reconocen que, tras las riñas, no recuerdan ni un solo verso de los paridos. Por ello, y aunque su trabajo como agricultores en los invernaderos de Las Norias de Almería no les deja mucho tiempo libre, han publicado un libro de recopilación titulado De trovo con Candiota. Las letrillas, siempre agudas y un tanto picantes "pero sin palabras malsonantes", tocan temas "universales, como la libertad, el amor, la vida y la muerte". Gracias a los intercambios realizados por el Festival de Música Tradicional, Candiota y Sevilla han podido mostrar el trovo alpujarreño en Cuba, México y Francia. "En estos países también existe una gran tradición de juglares" -señala Candiota-. "De hecho, en América latina, existen troveros, sólo que allí los llaman payadores, igual que en el País Vasco se conocen como versolaris". El Festival de Música Tradicional, que lucha por recuperar y divulgar las tradiciones de la Alpujarra, parece haber asegurado también la continuidad del mester de repentismo. En la última edición, celebrada hace dos semanas, cinco parejas de troveros compitieron con sus trepidantes rimas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de agosto de 1998