Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los ciclistas del TVM quedan en libertad tras declarar en el juzgado de Reims

El culebrón del Tour no ha terminado con la llegada del pelotón a París. Ayer, los seis ciclistas del equipo holandés TVM tuvieron que volver a Francia para presentarse de nuevo ante el juez. Después de varias horas de declaraciones fueron puestos en libertad, aunque el fantasma de la duda no está del todo desterrado. El masajista Jan Moors, que estaba detenido desde el pasado martes, fue formalmente acusado y encarcelado junto al director deportivo, Cess Priem, y el médico, Andrei Mijailov, que ya llevan días encerrados por infringir la ley francesa sobre dopaje, aduanas y sustancias venenosas.

Los corredores llegaron por la mañana a Reims donde habían sido convocados por la policía judicial a declarar en el marco de la investigación de dopaje que se abrió al equipo. Fue en esta ciudad francesa donde la policía incautó el primer alijo que ha provocado el terremoto sobre el dopaje en el Tour. Un masajista fue descubierto con más de cien productos dopantes. La semana pasada, y después de haber detenido a Priem y al médico, un pelotón de policías franceses, la mitad vestidos de paisanos, entró en el hotel en el que se alojaban los corredores del TVM y registró a conciencia sus habitaciones. Tras un minucioso recorrido por los dormitorios, de los que se llevaron un par de maletas y bolsas de basura, los agentes detuvieron a los corredores y se los llevaron al hospital para someterlos a todo tipo de análisis de orina, pelo y sangre que pudieran determinar si habían ingerido alguna de las sustancias prohibidas por la ley. Las autoridades francesas, que emplazaron a los corredores a comparecer ayer, acudieron respaldados por un nutrido equipo de 15 personas entre los que se encontraban dos miembros del equipo técnico, tres mecánicos y un conductor que no habían sido llamados. Los seis corredores permanecieron en las dependencias policiales hasta entrada la tarde. A primera hora, alrededor de las 14.30, salieron los dos directivos. Uno de ellos, el ex corredor y conocido velocista hace unos años Guido van Calster, que sustituyó a Priem como director técnico del equipo después de que Priem fuera encerrado. Van Calster dijo en ese momento que los corredores habian sido "muy bien tratados". Los dos últimos en salir fueron Steven de Jongh y Voskamp, ambos holandeses. El ruso Ivanov abandonó el centro a la vez que el ucranio Serguei Utschakov. "Todo ha ido muy bien" dijo Serguei que se encontraba relajado y sonriente. El corredor confirmó que la policía le había interrogado sobre el supuesto dopaje en el seno del equipo, pero aseguró que no había dicho "nada", porque no había nada que decir. Jeroen Bijleveens y Servais Knaven, que habían salido un poco antes, no quisieron hacer declaraciones. Nadie se extendió en detalles. "Todo ha ido como esperábamos" declaró escuetamente Jacoba de Jongh la abogada de los 4 corredores holandeses en su nombre. De Jongh dijo que sus clientes "habían venido a responder a los policías y no a esconder nada", pero no quiso pronunciarse sobre la detención de Priem, Moors y Michailov. "Esperamos que salgan los tres pronto", se limitó a decir.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de agosto de 1998

Más información

  • Un masajista, encarcelado junto al director deportivo y al médico del equipo holandés