Los sindicatos y la Junta pactan poner fin a sus diferencias en torno al PER

Los sindicatos y la Junta de Andalucía han puesto fin a su enfrentamiento por la futura reforma del Plan de Empleo Rural (PER). Los máximos dirigentes de UGT y CCOO mantuvieron la pasada semana una reunión reservada con el presidente de la Junta, Manuel Chaves, y acordaron dejar de acusar al Gobierno andaluz de usar políticamente el PER. A cambio, según fuentes sindicales, La Junta renunciaría a estar presente en las negociaciones con el Ministerio de Trabajo sobre el subsidio y se abstendría de criticar la acción sindical.

Los sindicatos empezaron ayer a cumplir la parte que les corresponde. Tras el pacto de "no agresión" con el Gobierno andaluz, el secretario general de UGT Andalucía, Manuel Pastrana, culpó al Gobierno central, y especialmente a los responsables del Ministerio de Trabajo, de haber provocado la polémica surgida en torno a la reforma del PER por su "falta de interlocución" con la Junta de Andalucía. El dirigente ugetista lamentó que el "importante déficit" de interlocución entre ambas administraciones haya provocado una polémica en torno a un asunto que debería estar presidido por el acuerdo. De no haberse registrado esta falta de diálogo, según Pastrana, no se habría producido ningún tipo de mal entendido entre la Junta y las organizaciones sindicales. Pastrana se mostró de acuerdo con el encuentro que el ministro de Trabajo, Javier Arenas, tiene previsto mantener hoy con la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP), aunque insistió en que la negociación de la futura reforma del PER "es competencia" de los sindicatos y no debe ser ampliada a la Junta o a los alcaldes de los municipios acogidos al sistema de protección agraria. Para mañana viernes está prevista una reunión entre dirigentes sindicales y del PSOE. Durante la reunión con el presidente de la Junta, los sindicatos pusieron a Manuel Chaves al corriente de la situación de las negociaciones que mantienen con el Gobierno central sobre la futura reforma del PER. Esta misma información fue la que recibió ayer el coordinador de Izquierda Unida, Antonio Romero, durante su reunión con Pastrana. Este encuentro es una prueba de la normalización de las relaciones entre UGT e Izquierda Unida, promovida por la nueva ejecutiva ugetista tras su congreso regional. Antonio Romero mostró su convencimiento en que los sindicatos están dirigiendo correctamente las negociaciones en torno al PER, para que los trabajadores agrícolas, dijo, no sufran "una merma" en sus derechos. El coordinador de IU reiteró su apoyo a los representantes de los trabajadores y respaldó las movilizaciones previstas por los sindicatos mayoritarios para el próximo mes de septiembre, en contra de la política económica del Gobierno del Partido Popular y en defensa del sector público andaluz. También hubo "consonancia total" en torno a la implantación de la jornada semanal de 35 horas, indicó Romero. Ambas partes mantienen como prioritaria la reducción del horario laboral para crear puestos de trabajo. Manuel Pastrana aseguró que este asunto será "el caballo de batalla" de las dos centrales sindicales en los próximos meses. En este sentido, UGT y Comisiones reivindicaran incluir en la futura concertacion social la posibilidad de que la reducción de la jornada se incluya en la negociación de los convenios colectivos y que la Junta incentive a las empresas que la apliquen.

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