Daños incalculables

Los daños causados por el fuego son incalculables. El valor de las masías quemadas, del ganado muerto y de los campos de cereal quemados es, por el momento, difícil de evaluar.A las pérdidas sentimentales que para los habitantes y los nacidos en la zona supone la desaparición del paisaje que ha sido el referente de su geografía más próxima, la que marca una existencia, se une el elevado daño ecológico causado por las llamas. Y éste ya se puede empezar a evaluar. La cadena trófica, la vida animal y la vegetal, se han ido con las llamas. Los frondosos bosques de pino negro y encinas y los preciosos barrancos de esta zona necesitarán al menos 50 años para volver al estado en que se encontraban el viernes pasado.

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* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 21 de julio de 1998.

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