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47 grupos corales y de danza de 25 países participan desde hoy en la 16ª edición del Festival de Cantonigròs

En el prado donde hace unas semanas pastaban las ovejas ya está todo a punto. La gran carpa-auditorio con capacidad para 3.000 personas está levantada, la pequeña carpa de acogida, dispuesta, y la legión de voluntarios, preparados para recibir el alud de asistentes. Unas 20.000 personas se darán cita durante cuatro días -a partir de hoy y hasta el domingo- en la pequeña población de Cantonigròs (Osona), de poco más de 300 habitantes, para asistir a la 16ª edición del festival internacional de música de esta localidad, una edición en la que 47 grupos corales y de danza (8 de ellos españoles) de 25 países optan a los premios que ofrece el este certamen competitivo, único en España. Por primera vez en sus 15 años de historia, el festival contará este año con una coral procedente de Cuba y otra de la China continental, países que hasta ahora no habían participado. El festival, que tiene un presupuesto de 18 millones de pesetas, moviliza en su organización a 400 voluntarios, sin los que sería imposible organizarlo, que atienden y cuidan a los cerca de 2.000 participantes y controlan los servicios a público. La movilización que comporta la organización de este festival va más allá de los límites de Cantonigròs. Todos los participantes en el festival se alojan en casas particulares de 22 poblaciones de las comarcas de Osona y la Garrotxa, lo que fomenta un intercambio cultural entre los habitantes de las dos comarcas y los participantes de países extranjeros. Entre las obras obligatorias que todos los coros participantes deben interpretar figuran este año dos piezas de los compositores catalanes Manuel Oltra, Elefant, y F. Bové, L"anxaneta, con letra de Àngel Guimerà. Àngel Colomer, director artístico del festival, opina que el hecho de incluir como piezas obligatorias de la competición obras en catalán contribuyen a difundir la lengua y la cultura catalanas más allá de sus límites lingüísticos. "Es una defensa de la lengua porque todos los participantes, sean chinos, estadounidenses, turcos, madrileños o alemanes, deben cantar esas obras en su lengua original, el catalán", asegura Colomer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 16 de julio de 1998