Las elecciones dividen de nuevo a los unionistas del Ulster

Los norirlandeses abrirán mañana un capítulo decisivo de su larga marcha hacia una solución política en el Ulster cuando acudan a las urnas para formar una Asamblea legislativa. El organismo en el que protestantes probritánicos y católicos republicanos compartirán 108 escaños deberá hacerse cargo de gran parte de la vida en la provincia controlada por Londres. La elección de la Asamblea, cuya presidencia parece asegurada para los seguidores protestantes de David Trimble, coronará la primera fase del Acuerdo de Viernes Santo, aprobado en abril para poner fin a tres décadas de violencia que se han cobrado más de 3.000 vidas.Trimble, el líder del Partido Unionista del Ulster, (UUP), la principal fuerza política en el Ulster, podría convertirse en el primer ministro de Irlanda del Norte cuando la Asamblea elija su Consejo Ejecutivo de 12 miembros proporcionalmente representativos de las comunidades de protestantes, que son mayoría, y católicos. Pero el líder de 53 años se enfrentaba ayer a un desenlace incierto debido a profundas fisuras en el campo protestante. Sus exponentes más radicalizados, como el reverendo Ian Paisley, del Partido Democrático del Ulster (UDP), y por lo menos seis altos miembros del propio UUP consideran la elección como "un paso más hacia la claudicación".

Para que la Asamblea funcione, Trimble necesita el sólido apoyo de los protestantes y tendrá que neutralizar los esfuerzos de Paisley y sus aliados, que pretenden introducir legisladores con la principal misión de bloquear las decisiones de la asamblea. Trimble, cuyo partido obtuvo 32.7% del voto en los comicios generales británicos de 1997, descubrió ayer que la hostilidad dentro del campo protestante va en aumento. Una pintada que apareció en los muros de su oficina en Lurgan resumía el rencor de los enemigos del proceso de paz. "Traidor", decía.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Suscríbete

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS