GENTE

ÁNGEL DE LA CARRETERA

Francisco Javier Moreira, apodado Fofito, un ex minero cántabro de 39 años que vive en La Granja de San Vicente (León), dejó el carbón hace años y con una moto de baja cilindrada hizo de la carretera su vida. No es que Francisco Javier viaje mucho, sino que vela, desde su ciclomotor, como un viejo cowboy , para que quienes atraviesen el puerto de El Manzanal, en la carretera N-VI, no sufran ningún percance. Si hay algún accidente, allí está él, dispuesto a pedir auxilio a quien corresponda, ya sea Cruz Roja o Guardia Civil. Los camioneros le suelen consultar por emisora sobre el estado del tiempo, si hay niebla o atascos en el puerto y algún conductor de los muchos que ha salvado, incluso se ha acercado a visitarle. Su entrega desinteresada llegó a oídos del anterior director general de Tráfico y le fue concedida una medalla de oro. Ahora, la Asociación Española de la Carretera, a propuesta de Cruz Roja, le ha reconocido también sus múltiples servicios y el próximo día 16 irá a Madrid a recoger un galardón por contribuir a mejorar la imagen de la carretera. Fofito volverá pronto a la N-VI porque dice que su vida está ahí, «al servicio de los demás».

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 07 de junio de 1998.

Se adhiere a los criterios de