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TENIS: ROLAND GARROS

Sampras cae ante un desconocido

El "número uno" perdió ante Delgado (98º), mientras Costa ya está en tercera ronda

El cielo parisino empezaba ya a oscurecer cuando París se quedó sin luz. La jornada estaba concluyendo, pero quedaba aún por concretarse la sorpresa más importante del día. Pete Sampras, número uno del mundo, volvió a tropezar en Roland Garros. Fue ayer casi de noche y frente a un auténtico desconocido, Ramón Delgado. Un jugador de 21 años que se mueve entre los 100 mejores del mundo (98º) y que este año dio sus primemos avisos en los torneos de Atlanta y de Coral Springs, donde alcanzó los cuartos de final, cerró el paso al estadounidense. Sampras seguirá soñando en ganar Roland Garros, el único de los cuatro Grand Slam que aún se le resiste. "Es un sueño, despiéntenme. No tengo palabras para explicarlo", dijo el paraguayo.La decepción quedó reflejada en la cara del estadounidense, cuando Delgado concretó la primera bola de partido de que dispuso. Habían transcurrido 2 horas y 3 minutos desde el inicio del partido y Sampras acababa de perderlo en tres mangas por 7-6 (8-6), 6-3, 6-4. No hubo concesiones. Delgado, que había ganado en París el año pasado su primer y único partido del Grand Slam, no se amilanó. Al contrario, se concentró en su saque, metió un gran primer servicio y lanzó después un golpe ganador al que Sampras ni siquiera llegó. Fue una bofetada. Sampras había puesto muchas ilusiones en este torneo. Esperaba conseguir aquí uno de los objetivos del año, no sólo anotar su nombre en el palmarés de Roland Garros, sino además acercase un poco más al récord de Roy Emerson, que posee 12 títulos del Grand Slam, dos más que él.

"Fue una decepción importante. Me había preparado muy bien para este torneo. Pero las condiciones me favorecieron poco. La lluvia, el parón durante el partido, las bolas tan pesadas. Nada de eso me ha ayudado", señaló Sampras, de 26 años.

Sampras comenzó bien el partido, controlando el juego y dominando la manga inicial por 4-1, hasta el momento en que la lluvia obligó a suspender el encuentro. Alrededor de una hora más tarde, la situación cambió de forma radical. Delgado remontó aquella diferencia y forzó un desempate que acabó ganando por 8-6. Después ganó el segundo set y se colocó con 5-3 en el tercero. Sampras salvó su saque, pero perdió en el siguiente juego. "Al principio ví a Delgado muy nervioso, pero tras el parón comenzó a jugar bien y fue más regular que yo", dijo Sampras.

La derrota del primer cabeza de serie supuso una inyección de moral para todos los jugadores de la parte alta del cuadro, y muy especialmente para Félix Mantilla que hubiera debido enfrentarse a él en octavos de final. Ayer, Mantilla no pudo disputar su partido contra el australiano Todd Woodbridge por culpa de la lluvia. Tampoco Carles Moyà pudo enfrentarse a Pepe Imaz. Emilio Álvarez perdió frente a Marcelo Ríos por 6-4, 6-2, 6-2, y Jordi Mas ante Johan Van Herck por 6-3, 7-6, 7-5.

Albert Costa, en cambio, ganó al alemán Marc-Kevin Goellner (86º), y avanzó otro peldaño hacia el partido que, en teoría, debe marcar decisivamente su actuación en este Roland Garros, su enfrentamiento de octavos de final ante el chileno Marcelo Ríos. Costa realizó una auténtica exhibición para alcanzar la tercera ronda. Ganó a Goellner por 6-4, 6-3, 6-1 y fue el único español que avanzó. Viéndole jugar todo el mundo parece haberse olvidado de que aún le queda un partido para enfrentarse a Ríos. El chileno, que fue número uno mundial cuatro semanas esta temporada, se ha convertido en el referente. Pero Costa aún tiene en la cabeza al checo Bohdan Ulirach (54º), su próximo rival, que ayer eliminó al tenista australiano Marc Philippoussis (21º).

A pesar de la lluvia, Monica Seles, Martina Hingis, Jana Novotna y Venus Williams se clasificaron para la tercera ronda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de mayo de 1998