Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cientos de monárquicos griegos festejan la visita de doña Sofía a su país

Los Reyes recibieron ayer, en su segundo día en Grecia, un discreto baño de multitudes en la Acrópolis y al depositar una corona de flores ante el monumento al soldado desconocido, frente al Parlamento y a un centenar de metros de su hotel, donde se congregaron cientos de monárquicos de la Unión Bizantina que gritaron vivas a doña Sofía y lanzaron octavillas. La Reina protagonizó una calurosa acogida en el centro para niños en el que estudió y trabajó.

La visita matinal a la Acrópolis, en restauración y con el Partenón lleno de andamios, fue caótica. Don Juan Carlos y doña Sofía, apretados entre la multitud junto al alcalde de Atenas, Dimitri L. Avramopoulos, iban de un lado a otro casi empujados por multitud de periodistas y de turistas, que, entusiasmados, disparaban sus cámaras cada vez que los Reyes se detenían y les llamaban para que posasen. Cualquiera los tenía a su alcance.La seguridad brilló por su ausencia pese a que la prensa destaca que las medidas son mayores que con George Bush cuando era el presidente de Estados Unidos. "Medidas desmedidas", titulaba ayer Etnos. "Un ejemplo de lo que no se debe hacer", replicaba un miembro de los servicios españoles, testigos impotentes, ya que la organización está a cargo del país anfitrión. Hubo nerviosismo y ganas de que todo acabara cuanto antes.

Faltó casi tiempo para dirigirse luego al monumento al soldado desconocido, frente al Parlamento, en la céntrica plaza Sintagma, donde los Reyes depositaron una corona de flores y escucharon los himnos de los dos países rodeados de cientos de monárquicos, acordonados por la policía y que gritaron "¡Sofía, Sofía!" y lanzaron octavillas firmadas por una denominada BEO (Unión Bizantina por la Monarquía) con la leyenda: "Reina de España, princesa de Grecia, Sofía sé bienvenida". Los barrenderos se empeñaban en recogerlas rápidamente, pero volvían a arrojarlas al aire.

Después, los Reyes fueron recibidos en el Parlamento por su presidente, Apostolos Kaklamanis, y representantes de los grupos. Don Juan Carlos pronunció un breve discurso y recordó que "la democracia es un ideal que materializa en la vida política los derechos fundamentales de la persona y los principios que informan sus actividades y relaciones sociales". El Rey señaló que el objetivo parlamentario es "asumir las preocupaciones y resolver los conflictos de cada día mediante un diálogo permanente que desemboque en espacios de convivencia de los que surjan soluciones aceptables y eficaces".

En el almuerzo posterior ofrecido a los Reyes por el primer ministro, Constantino Simitis, don Juan Carlos reiteró que su visita de Estado "pretende ante todo intensificar unas relaciones que hunden sus raíces en el pasado que compartimos, y se proyectan con los mejores augurios hacia el futuro".

Por la tarde, mientras el Rey recibía a representantes del mundo empresarial y político -entre ellos, al secretario general del PASOK, Costa Skandalidis; al presidente de Nueva Democracia, Kostas Karamanlis, y a la presidenta del Partido Comunista, Aleka Papariga-, doña Sofía visitó el centro Mitera, residencia para el cuidado de 100 niños con problemas familiares. En él estudió y trabajó cuando tenía 18 años. La esperaban antiguos profesores y compañeras que la recibieron con gran emoción, entre aplausos y con alguna que otra lágrima. Todos la recordaban como una alumna-trabajadora aplicada y cariñosa que "nunca escurría el bulto" y hacía de todo, desde lavar los platos y dar de comer a los niños hasta descongelar el frigorífico si hacía falta.

Doña Sofía se dirigió a los asistentes en griego, pero advirtiéndoles: "Os pido disculpas porque no lo hablo desde hace 30 años". Se llevó como recuerdo las notas que obtuvo de estudiante y un álbum de fotos de aquella época y anunció una donación de 1,5 millones de pesetas.

Los Reyes se reunieron anoche con la colonia española en Grecia, que ronda aproximadamente las 900 personas y se agrupan fundamentalmente en torno a Atenas y Salónica. Unos 100 de ellos son sefarditas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de mayo de 1998

Más información

  • Los Reyes, "presa" de los turistas en la Acrópolis