La última lección
Cuando John Joseph, obispo de Faisalabad, se disparó un tiro en protesta contra las leyes discriminatorias sobre la blasfemia en Pakistán, actuó dentro de la tradición cristiana del sacrificio. (...) Los cristianos en Pakistán son un pequeño, en su mayoría pobre, segmento de la población, cuyos derechos como minoría están protegidos por la Constitución paquistaní. (...) Las leyes imponen la pena de muerte para aquel que denigre el nombre del profeta, ya sea oralmente o por escrito, o por insinuación, una definición tan vasta que los riesgos de que se usara mal siempre han sido notorios. (...) Las pruebas son una cuestión de la palabra de uno contra otro, que vale el doble si el acusador es un musulmán. Aún nadie ha sido ejecutado (...), pero algunos han sido asesinados. Según la Comisión de Derechos Humanos en Pakistán (...), "una vez eres acusado, no hay forma de escapar". (...) La petición del obispo a musulmanes y cristianos de que trabajen juntos contra estas leyes merece ser escuchada. Son agentes de la intolerancia y una lacra en la justicia de Pakistán. El ministro de Asuntos Religiosos, Raja Zafar ul-Haq, opina que, si las leyes fueran abolidas, "prevalecería la ley de la jungla", (...) pero son las leyes contra la blasfemia las que son las leyes de la jungla, o del linchamiento. Estas reacciones (...) no deberían apartar al primer ministro, Nawaz Sharif, de una reforma que es necesaria tanto desde los principios como desde el sentido común.
11 de mayo


























































