Los líderes del PSOE vuelven al Primero de Mayo después de 13 años
Los dirigentes del PSOE volvieron ayer a participar en la cabecera de la manifestación del Primero de Mayo, y recuperaron una tradición rota en 1985 cuando desde el Gobierno aplicaron la reforma de las pensiones e iniciaron su alejamiento de los sindicatos. El candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno, José Borrell, y los dirigentes Joan Lerma, Joaquín Leguina y Jaime Lissavetzky caminaron ayer en Madrid junto a los líderes de UGT y CC OO, Cándido Méndez y Antonio Gutiérrez. En los mítines, los sindicatos reclamaron al Gobierno la jornada laboral de 35 horas semanales, una auténtica política de empleo, mejor cobertura para los parados y que no aplique la reforma del IRPF. Esas peticiones y la reclamación a los Gobiernos de la UE de que tengan en cuenta el empleo en el nacimiento del euro atrajeron a las calles de toda España más manifestantes que en años anteriores. También hubo un tono más agresivo hacia el Gobierno. Gutiérrez aseguró: «Aunque el PP lleva dos años en el Gobierno, a algunos se nos antoja una eternidad». Méndez compartió esa sensación y afirmó que, si se aplica la reforma fiscal, Aznar se convertirá en «una plaga para el Estado de bienestar».


























































