La cárcel de Málaga alberga el doble de presos de lo que permite su capacidad

La masificación sigue siendo característica común de la prisión provincial de Alhaurín de la Torre (Málaga) desde su apertura en el año 1991. Según ha reconocido el Gobierno central en respuesta a una pregunta parlamentaria efectuada por Izquierda Unida, el pasado día 1 de abril se encontraban ingresados en la penitenciaría malagueña 1.548 reclusos, cuando su capacidad máxima teórica es de 800 reclusos. El diputado de Izquierda Unida por Málaga, José Luis Centella, asegura que los problemas derivados de esta masificación no constituyen un caso aislado en Málaga, pues es característica común al conjunto de las cárceles españolas. Sin embargo, Centella matiza su afirmación, al entender que la prisión malagueña ofrece una serie de peculiaridades respecto a otras cárceles del Estado. El Gobierno debe tener en cuenta, a juicio del diputado de la coalición, las características especiales de este centro, en el que hay un elevado número de reclusos extranjeros (298 en total) de 43 nacionalidades diferentes. En opinión del diputado de Izquierda Unida, con esta situación "se hace difícil cubrir las deficiencias, a pesar de la buena voluntad de los funcionarios, que son fruto de una deficiente política penitenciaria". Izquierda Unida va a presentar en el Congreso una serie de iniciativas para mejorar las condiciones de trabajo de los funcionarios y de internamiento de los presos. De otro lado, en lo que va de año se ha producido un incremento en el número de fallecimientos ocurridos en el interior de la prisión. En el primer trimestre han muerto seis reclusos, uno menos que los contabilizados a lo largo del año 1997. Fallecimiento de reclusos Desde 1995 han muerto en la prisión de Alhaurín 35 reclusos, 16 de ellos a causa del sida, lo que supone un 45% de los fallecimientos. Con todo, el índice de mortalidad por esta enfermedad ha descendido en los últimos años. Las cifras son elocuentes a este respecto. De las nueve muertes producidas a causa del sida en 1995 se ha pasado a sólo dos el año pasado. Desde el año de referencia se han producido cinco suicidios en el interior de la cárcel malagueña. De los seis fallecimientos contabilizados este año, dos aún no están esclarecidos, otros tantos han sido por cáncer, y uno por sida y otro en accidente de tráfico durante el plazo de un permiso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 21 de abril de 1998.