La creación de un nuevo partido acentúa la crisis de los centristas franceses

La anunciada descomposión, " recomposición", de la Unión para la Democracia Francesa (UDF), el partido que fundó hace 20 años Valéry Giscard d'Estaing, se precipitó ayer con el anuncio de Frangois Bayrou, uno de los máximos dirigentes de esa formación, de que proyecta crear, "antes del verano", una nueva fuerza que se reclama de centro-derecha liberal y republicano. Bayrou es ya presidente de Fuerza Demócrata, uno de los múltiples pequeños partidos integrados en la UDF.Tras la crisis abierta por los pactos regionales con el Frente Nacional (FN) de Jean-Marie Le Pen, Bayrou y otros dirigentes centristas han iniciado la carrera por "refundar" la UDF. El presidente delegado de la UDF, François Léotard, derrotado con honor en la Provenza-Alpes-Costa Azul (PACA), criticó anoche la decisión de Bayrou.

Horas antes del anuncio de Bayrou, el también centrista Alain Madelin rectificó clamorosamente la actitud mantenida a lo largo de estos días de respaldo al apoyo del FN y reclamó igualmente la necesidad de ocupar el espacio de centro con una alternativa liberal y, naturalmente, republicana, esto es: contrario a la colaboración con el FN. Mientras, la presión de las direcciones políticas y de la opinión pública francesa está bloqueando la formación de los equipos de gobierno de, los cinco presidentes regionales elegidos con los votos del FN. Uno de ellos, Jean Pierre Soisson, presidente de la región de Borgoña gracias al apoyo del FN, dimitió anoche.

Giro espectacular

Ayer, en un giro verdaderamente espectacular, Madelin se sumó al clamor general que exige la renuncia de los consejeros rebeldes. Presidente del partido Democracia Liberal, integrado en la UDF, y uno de los máximo jefes de esta formación, Madelin se opuso denodadamente, hace una semana, en la ejecutiva a la decisión mayoritaria de reclamar la dimisión de los cinco consejeros regionales.Después de consultar a sus compañeros de Democracia Liberal, el hombre que pilotó, aparentemente, la operación de aproximación al FN, plegó ayer velas y dijo que los presidentes regionales rebeldes "serán prisioneros del Frente Nacional" si no renuncian a sus cargos. Su actitud es únicamente indicativa de un aplazamiento del desenlace. La presión es tan fuerte en estos momentos -3.000 personas se manifestaron en Montpelier-, que la defensa de la alianza con el FN implica un fortísimo desgaste y el riesgo de truncar la carrera política más ambiciosa.

Democracia Liberal celebrará una asamblea dentro de un mes y de ahí puede surgir la alternativa de Madelin. A los 17 diputados que se oponen a la expulsión del presidente de Ródano-Alpes y ex ministro de Defensa, Charles Millon, se ha sumado el grupo de Republicanos e Independientes de Senado contrarios igualmente a las medidas de expulsión. El expresidente y fundador de la UDF, Valéry Giscard d'Estaing, presentado por Charles Millon como valedor de su postura , guarda silencio.A la espera de la decisión de los presidentes regionales, todo indica que la batalla no ha hecho más que empezar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 25 de marzo de 1998.

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