Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director

Ubicaciones de cuadros en el Museo del Prado

Hace unos meses que no voy a esta pinacoteca a disfrutar de mis pintores favoritos, y el pasado 14 de marzo, por aquello de lo gratis, llego y no encuentro Las pinturas negras de Goya. Primero pienso, cielos, las han largado al extranjero, ¿pero todas? No es así, las han trasladado, al otro extremo de la planta baja, y salvo el despiste mío, por lo demás no he visto que hayan perdido ni ganado con el cambio.Luego me voy a ver mi otro cuadro favorito, muy poco conocido: Las Meninas de Velázquez, y pronto me doy de frente con él en un vulgar pasillo, que, como su palabra indica, es un lugar de paso de personas. y demás semovientes. ¿Cómo se ha podido hacer tal barbaridad? Este cuadro no se puede ver con la nariz en la tela, se necesita perspectiva, metros de distancia, y aquí no los hay.

Este cuadro necesita verse a una distancia que yo disponía en su antigua ubicación, exactamente lo veía cerca de una escultura que había en el centro de aquella sala. Desde allí me podía emocionar disfrutando del aire, volumen, profundidad y atmósfera mágica de tan simpar obra. Tal como está ahora, esto es imposible. Las hilanderas también andan por ese pasillo, asustadas del trasiego.

Para colmo han colocado La degollación de san Juan Bautista, de Bartolomeus Strobl, el cuadro más grande, yo creo, del museo, tamaño cinemascope, en un pasillo tan pequeño que al intentar verlo uno tiene la sensación de estar en la primera fila de butacas de un cine.

Consulto con los cuidadores y me dicen que esto es provisional, pero que durará meses. Y yo pregunto a quien quiera responder: una obra de tal importancia, ¿no hubiera sido merecedora de una ubicación mejor?

Esperemos que la ubicación definitiva de estos cuadros no tenga nada que ver con la provisional- .

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_