De tres a cinco carriles

El Ministerio de Fomento abrió ayer al tráfico la ampliación de la calzada de la carretera de Extremadura, N-V, para eliminar el tapón a la altura de Alcorcón (142.000 habitantes). Hasta ahora, la M-40, la N-V y la salida del barrio alcorconero de San José de Valderas confluían en tres carriles que ahora se convierten en cinco. Los vehículos que circulan en sentido salida de Madrid de la N-V disponen ahora de dos carriles, uno más que antes. Otro nuevo incorpora los coches que salen de San José de Valderas.A 500 metros de la unión del M-40 con la N-V, dos de los cinco carriles se dirigen de forma directa a Alcorcón. Un tercero se desvía a unos 400 metros para los conductores de la M-40 que quieran tomar la M-501, o carretera de los pantanos. Los coches que provengan de la N-V y quieran ir a Villaviciosa de Odón disponen de una desviación propia, que les evita el nudo de la carretera de Extremadura con la M-40.
Está en construcción la ampliación de tres a cinco carriles de entrada a Madrid para evitar las aglomeraciones de los domingos y las operaciones retorno. Fomento invierte en estas obras unos mil millones de pesetas, que la convierten en la más cara que ejecuta en la región.


























































