Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director

Lo legal y lo moral

Con la agudeza y la brillantez habituales, discurría Savater (véase EL PAIS del 17 de febrero) sobrePasa a la página siguiente

Viene de la página anterior

"lo legal y lo moral". ¿Habrán leído su artículo las autoridades educativas? Ojalá. Como profesor de secundaria debo permanecer en el centro, aparte de los periodos lectivos y similares, otra serie de horas. Así lo establece la ley. Para ello, dada la penuria del instituto (véase también EL PAÍS Educación, del mismo día) y si no quiero perder el tiempo, he de cargar con los libros que el centro no puede ofrecerme. Sería más provechoso, creo, pasar esas horas en una biblioteca pública o en casa, donde, sin duda, el profesor en la biblioteca personal de su especialidad cuenta con más medios. El año pasado pregunté a mi inspector si había alguna razón, al margen de la mera legalidad, que justificara esas horas vacías. No supo qué, decirme. Su respuesta: "Canalice usted sus quejas sobre las carencias del centro a través de los sindicatos. Mientras, cumpla su horario". Y añadió: "Si no está usted contento, búsquese otro trabajo". Sabio consejo (que nadie le había pedido) dirigido a un profesor de letras, de 63 años, que se siente feliz dando clase. A los docentes nos sobra generosidad si se nos trata racionalmente. Si no, nos atendremos a la legalidad. Qué remedio. ¿Las consecuencias?

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_