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El obispo de La Seu d'Urgell acusa a la Cope de ser "prensa amarilla"

El obispo de La Seu d'Urgell (Lleida), Joan Marti Alanís, calificó ayer la línea informativa de la Cadena Cope de "prensa amarilla y sensacionalista, que de forma muy frecuente se escapa del código deontológico". Alanís, que es copríncipe de Andorra, realizó esa afirmación como responsable de medios de comunicación social de la Iglesia de Cataluña, si bien evitó pronunciarse explícitamente sobre la polémica suscitada por el director del programa La mañana, de la Cope, Antonio Herrero, quien comparó a la ex ministra socialista Rosa Conde con la becaria norteamericana Mónica Lewinsky.

El obispo de La Seu d'Urgell explicó que en la reciente visita efectuada a Roma por los obispos de las diócesis catalanas expresó su "preocupación por la actitud de la Cope y la línea de alguno de sus programas" ante el Consejo Pontificio de los Medios de Comunicación Social del Vaticano, informa Efe.

Borrell: "Un prostíbulo"

Por su parte, el diputado socialista y ex ministro José Borrell aconsejó a la Conferencia Episcopal "que monte un prostíbulo" si lo que quiere es obtener ingresos. "Le sería más rentable, porque yo he oído decir que no pueden tocar la Cope ni cambiar la orientación de sus programas porque la emisora les da unos beneficios muy importantes, y que si les fuera mal cambiarían de actitud".En declaraciones a COM Ràdio, Borrell adujo que si los obispos buscan la rentabilidad "pues que pasen películas pornográficas en los cines de sus parroquias, que sacarán más dinero y tendrán más público". El diputado socialista comparó la autocontención a que está obligado un policía con la que deberían tener quienes dirigen o intervienen en tertulias radiofónicas. Especificó que si a una policía, que tiene la fuerza en su arma, no se le permitiría que "se le calentara la mano e hiciera daño a alguien", tampoco se puede aceptar que el conductor de una tertulia, "que tiene su fuerza en la palabra, se le caliente la boca. Porque con la palabra se puede hacer mucho daño. La sociedad le ha dado capacidad de influir, agredir o educar, y puede hacer mucho daño si la utiliza de forma incontrolada. Si se le calienta la boca, que se dedique a otra cosa".

Borrell añadió que no entiende cómo los obispos predican el "no matarás" y luego algunos "se ponen a mitad de camino entre el muerto y su asesino", en alusión a las reticencias para oficiar en Euskadi funerales de víctimas de ETA. "A mí", añadió, "que no soy creyente practicante y no estoy bajo la disciplina de la Iglesia, me indigna que los responsables de predicar digan las cosas que dicen".

El portavoz del Gobierno, Miguel Angel Rodríguez, afirmó tras el Consejo de Ministros que el Ejecutivo reprueba el insulto de que ha sido objeto Rosa Conde, si bien destacó el arrepentimiento publico del periodista Antonio Herrero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de febrero de 1998