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FÚTBOL 24ª JORNADA DE LIGA

La junta, de nuevo en 'armas'

En el Real Madrid todo son problemas. A las crisis deportivas de las secciones de fútbol y baloncesto se une ahora otra, la que vive la junta directiva. Las relaciones entre sus componentes son tan tensas que hay algunos que ni tan siquiera llegan a saludarse.

Todo comenzó la pasada semana durante una cena que algunos directivos ofrecieron a modo de despedida a Peña Abizanda, responsable de la sección de baloncesto y destituido de su cargo acusado de filtrar información confidencial de la junta adeterminados medios de comunicación. A la cita no acudieron el presidente Lorenzo Sanz y el vicepresidente económico, Juan Onieva. Sí asistió al acto el otro vicepresidente del club, Juan Manuel Herrero, que nunca ha ocultado su escasa sintonía con Onieva.

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En el transcurso de la cena, al parecer se criticó con cierta dureza al presidente, según han difundido algunos medios informativos, y también a Onieva, al que se le acusó de excederse en las funciones correspondiente a su cargo. Ahora, unos y otros se acusan de haber filtrado lo hablado en la cena. Y, en medio de todo, Lorenzo Sanz intenta poner calma.

Hasta A Coruña el presidente del Madrid viajó rodeado de seis directivos y el director técnico del club, José Martínez Pirri. Durante las horas que la expedición pasó en Galicia quedó patente la tirantez que se ha apoderado de la junta directiva y que incluso provoca situaciones tan ridículas como que un directivo intente evitar acercar el abrigo a otro.

No es la primera vez que Lorenzo Sanz tiene que enfrentarse a una crisis en la junta. Hace ahora casi un año uno de sus vicepresidentes y amigo personal, Ignacio Silva, ya dejó el club por oponerse frontalmente a la línea de trabajo de Juan Onieva. Sanz, a pesar de las tensiones latentes entre sus colaboradores, optó por mantener una línea de continuidad a la hora de elaborar su equipo de trabajo cuando convocó elecciones a la presidencia. Pero sólo unos meses después la junta de nuevo se ha alzado en armas. Sus diferencias se vienen a sumar a las que se viven en otras parcelas del club.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de febrero de 1998