AUTOMOVILISMO: RALLY DE SUECIA

Sainz cede un minuto en la primera etapa

La nieve y el orden de salida de los coches condicionaron ayer la primera etapa del Rally de Suecia. Los pilotos notables que partieron retrasados se. beneficiaron de su posición, porque los que arrancaron antes les barrieron la capa de nieve superficial. Carlos Sainz (Toyota) tomaba la salida el primero en cada tramo y se convirtió en abrepistas de lujo. Acabó tercero, a más de un minuto de su compañero sueco Thomas Radstrom (Toyota), y superado también por el finés Tommi Makinen (Mitsubishi). Hoy se invertirán las posiciones.

Sainz padeció esta vez las consecuencias de su éxito. Fue víctima del reglamento que define el orden de salida al principio de un rally en virtud de la clasificación del campeonato. Y al piloto madrileño, líder del Mundial gracias a su victoria en Montecarlo, le correspondió abrir la carrera. Sabía que iba con desventaja.

Radstrom y Makinen aprovecharon la circunstancia, pero entendida en sentido inverso. Les benefició su posición retrasada en las listas de partida y así lograron diferencias inesperadas sobre el resto de favoritos. El experto local, compañero ocasional de Sainz en Toyota -no disputa el resto del campeonato-, era el octavo en tomar la salida. El actual campeón del mundo, por su parte, arrancaba sexto, por no haber sumado puntos en Montecarlo.

Los tramos resultaron casi calcados. Siempre que nevó antes o durante las especiales, los primeros pelearon con una superficie resbaladiza por la fina capa blanca, que dificultó la tracción de los vehículos. El orden de salida perjudicó de forma decreciente a Sainz, al finés Juha Kankkunen (Ford) y al escocés Colin McRae (Subaru). Por el contrario, Makinen y Radstroim. -más aún- hallaron a su paso autopistas de hielo duro sobre las que sus neumáticos ofrecieron más adherencia.

Así pudieron alcanzar medias de más de 100 kilómetros por hora. El ídolo local, campeón sueco en 1996 y vencedor de esta carrera en 1994, logró el mejor tiempo en seis de los ocho tramos. Se destacó claramente. Además de aprovechar la favorable situación, demostró su adaptación al medio: conduce y convive con nieve y temperaturas bajo cero desde siempre, igual que cientos de niños que, enfundados en gorros, guantes y botas, acudieron ayer en trineos arrastrados por sus padres a ver pasar los coches de carreras.

"No había nada que hacer", dijo Sainz, "más que tener paciencia y procurar que la desventaja no fuera excesiva". El piloto madrileño, que había ganado el primer tramo y fue el primer líder, se mostró resignado después de probar varias combinaciones de neumáticos con clavos. "Por lo menos estamos delante de Kankkunen y de McRae, o sea que vamos bastante bien". En la segunda etapa, con seis tramos y 139 kilómetros, la situación se invertirá a su favor: Radstrom y Makinen le limpiarán las pistas. Ya no estarán hoy ni Luis Climent (Mitsubishi grupo N), que sufrió una salida de pista, ni el mejor de los hombres de Seat, el finés Harri Rovanpera, que rompió el motor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 06 de febrero de 1998.

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