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Las encuestas dan a Clinton como vencedor en el 'caso Lewinsky'

La Casa Blanca ha conseguido superar, al menos temporalmente, el caso Lewinsky. Las encuestas de aceptación reflejan un sorprendente rebote de la opinión pública estadounidense que mayoritariamente considera "honesto" el comportamiento de Bill Clinton. Según un sondeo de Gallup difundido por la CNN, un 69% de los ciudadanos aprueba la labor de su presidente, frente a un 28% de opinión contraria. Para la tranquilidad de sus asesores de imagen, las televisiones han difundido este fin de semana grabaciones de Clinton bromeando con su hija Chelsea en la residencia de Camp David y descendiendo del avión presidencial Air Force One con un niño pequeño en brazos, en una puesta en escena que aleja el fantasma del escándalo. Clinton dedica estos días a defender el presupuesto para el próximo año; la semana tendrá su momento clave el viernes, en la primera conferencia de prensa abierta -en principio- a las preguntas de los periodistas, con motivo de la visita del primer ministro británico, Tony Blair. Sam Donaldson, periodista estrella de la información política en la cadena ABC, ya ha dicho que su primera pregunta será: "Señor Presidente, ¿cómo fue su relación con Monica Lewinsky?".

El gran jurado, organismo que decide si el caso debe llegar a los tribunales, tiene previsto reanudar su actividad esta mañana con la comparecencia de nuevos testigos. Bruce Lindsey, asistente personal de Clinton, será con toda probabilidad el primero en ser llamado a declarar; no hay fecha todavía para la declaración de Vernon Jordan, el abogado amigo de Clinton acusado de ofrecer a Lewinsky un trabajo a: cambio de su silencio.

Otros testimonios

El fiscal Kenneth Starr prosigue, mientras tanto, sus investigaciones y ha dado suficientes muestras de que las acusaciones contra el presidente no están sólo basadas en- el testimonio de Lewinsky, y por eso se niega a cambiarlo por la inmunidad. Ni siquiera el compromiso de permitir la prueba del detector de mentiras consigue alterar el camino emprendido por el fiscal. Hasta que sea llamada a declarar, Lewinsky estará en California, lejos de la presión de la capital.Al margen de encuestas e índices de aceptación, sólo una persona parece salir beneficiada con el caso Lewinsky: su abogado, William Ginsburg. Este letrado desconocido por los compañeros de la profesión se ha convertido en una presencia permanente en los medios de comunicación; su don de la ubicuidad le permitió estar el domingo en cinco largos debates en otras tantas cadenas de televisión. Ginsburg ha demostrado una capacidad envidiable de oportunismo y manejo de información, y ya se permite incluso hacer su propio análisis político: "El presidente seguirá en el cargo, hará un buen trabajo, tendremos todos -espero- una situación económica magnífica, conservaremos nuestros puestos de empleo y todo terminará bien", dijo en los informativos" de la cadena Fox.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de febrero de 1998