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Cuestión de fuero

.La chispa que ha encendido el nuevo conflicto entre los pilotos y la dirección ha sido el acuerdo que Iberia ha alcanzado con Air Europa para alquilar 11 aviones -con su comandante y su segundo- que Iberia pretende operar con su código a partir del próximo mes de abril. Los pilotos consideran que el acuerdo rompe el espíritu de sus pactos con Iberia, según los cuales el crecimiento de la compañía se haría a través de Iberia y no con medios ajenos a la misma.

El alquiler de aviones y tripulaciones le va a costar a Iberia, según Air Europa, 11.000 millones al año, pero si resuelve los problemas de derechos de vuelo en los aeropuertos que Aeropuertos Nacionales está planteando y puede utilizar los que Air Europa tenía para esos aviones, la compañía habrá paliado uno de sus mayores obstáculos para crecer.

Los pilotos reconocen que la operación es buena porque, de paso, Iberia retira del mercado doméstico a su principal competidor, pero temen que suponga una pérdida de control en la compañía. Afirman que se ha hecho prácticamente a sus espaldas y rompe el statu quo mantenido hasta ahora. Prácticamente por primera vez, la compañía introduce importantes cambios en su operativa sin contar con el visto bueno de este colectivo. Todo un cambio.

Más productividad

Iberia pretendió ya hace meses modificar las condiciones del convenio de pilotos para poder aumentar la productividad y atender el crecimiento de la demanda, pero no llegó a un acuerdo con el sindicato SEPLA y empezó a alquilar aviones y pilotos a distintas compañías extranjeras y nacionales. Pero la de Air Europa ha sido la operación de más envergadura. Ha venido a coincidir además, con la negociación del convenio colectivo en el que la compañía plantea la congelación salarial.Los pilotos afirman que el salario, con una inflación tan baja, no es el problema. El pacto de productividad firmado en 1995 les permitió, por otra parte, recuperar la reducción de salario que asumieron en el plan de viabilidad. En Iberia, el coste medio de un piloto es de 24,2 millones, un 30% más de lo que le cuesta a British Airways. Pero en esta ocasión el conflicto parece más de fuero que de huevo.

Por lo demás, los "incumplimientos" que el SEPLA plantea parecer extemporáneos. En 1994, Iberia se comprometió a ampliar capital por 20.000 millones y a vender a inversores privados una participación de otros 25.000. El SEPLA quiere que se haga pero Sepi, accionista principal de la compañía, no parece tener mucha prisa en hacerlo justo cuando diseña la privatización de Iberia..

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 31 de enero de 1998