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Policías vascos afirman que reciben órdenes contradictorias ante los disturbios

Agentes de la Ertzaintza destinados en la comisaría de Sestao, de la que depende Barakaldo, aseguran que reciben órdenes contradictorias sobre cuestiones de seguridad ciudadana y que no disponen de suficientes medios para responder con eficacia a los conflictos de orden público. Los sindicatos ERNE y Comisiones Obreras han pedido al consejero de Interior, Juan María Atutxa, que destituya a los responsables policiales de la falta de eficacia frente a los disturbios ocurridos la noche del viernes en el barrio de San Vicente, en Barakaldo.

En los altercados, algunos vecinos llegaron a pedir de rodillas a los jóvenes violentos que no quemaran la sucursal de Caja Laboral, ante el temor de que se incendiaran las viviendas situadas en pisos superiores. Los alevines de ETA no incendiaron la entidad bancaria, pero advirtieron: "Los próximos seréis vosotros".

Agentes destinados en la comisaría de Sestao aseguran que la causa de la ineficaz actuación en Barakaldo se debe, entre otras razones, a las directrices emanadas de la jefatura de la comisaría. En concreto relatan que habitualmente, y aún cuando haya previsión de incidentes, salen a la calle sin material antidisturbios "por cuestiones de imagen". Esto significa, que, como sucedió en el barrio de San Vicente, si son requeridos para contener algaradas callejeras, deben regresar a la base para recoger el material, lo que supone una pérdida de tiempo importante.

Según reconoce la Consejería de Interior, las dos primeras patrullas llegaron a la zona de los incidentes 17 minutos después de iniciarse, aunque eran dos patrullas de seguridad ciudadadana no equipadas con material antidistubios.

Teléfonos portátiles

Los agentes también critican la ineficacia de la red de comunicaciones, un fallo que suplen con buena voluntad y sobre todo con los teléfonos móviles que han comprado de su bolsillo. Pero este sistema no pueden usarlo en las últimas semanas debido a la prohibición expresa de los jefes de la comisaría.El sindicato ERNE ha apoyado estas quejas y asegura que en la comisaría de Sestao se tenia constancia de la posibilidad de que ocurrieran altercados en el barrio de San Vicente entre el 16 y el 18 de enero. Agentes de esa comisaría habían visto a miembros de grupos radicales comprando material que podría servir para fabricar artefactos incendiarios. Según ERNE, esta información no fue tomada en cuenta y no se adoptó ninguna medida previsora.

Comisiones Obreras añade que las críticas son comprensibles por la "desesperación de la ciudadanía", pero reitera que los agentes hicieron todo lo que pudieron. El sindicato ha emplazado al consejero Atutxa a que "deje de hacer el ridículo" prometiendo detenciones "cuando todavía hay otras promesas pendientes" y valore la posibilidad de otorgar "excedencia forzosa en sus domicilios a los responsables de las unidades de investigación policial competentes en lucha antiterrorista y violencia callejera". CC OO "exije al señor Atutxa menos apariciones públicas, menos promesas de salón, más responsabilidad y sobre todo más eficacia policial".

Alrededor de 1.200 personas -Barakaldo tiene cerca de 100.000 vecinos- se concentraron en silencio ayer tarde en la plaza San Vicente en protesta por el asalto. Y "reivindicar y defender una vez más el derecho a una convivencia en paz y libertad", según el texto suscrito por todos los partidos de la corporación, excepto Herri Batasuna (HB), que leyó el alcalde, el socialista Carlos Pera. El alcalde y varios concejales exhibieron una pancarta que decía "Aski da!" (¡Basta ya!).

Uno de los dos concejales de HB en Barakaldo, Juan Manuel García Fiel, asistió a la junta de portavoces, en la que apoyó "sin reservas y plenamente" a los vecinos del barrio asaltado, aunque negó su apoyo al documento de repulsa.

HB tampoco se sumó a la declaración en la que el Consistorio de Bilbao repudió el ataque con artefactos incendiarios sufrido también el viernes por una comisaría bilbaína de la Policía Municipal. Los representantes del sindicato abertzale LAB mostraron su solidaridad con los dos agentes heridos en el ataque, aunque advirtieron que algunos de ellos se implican en "funciones represivas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de enero de 1998