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TRIBUNA

Un gran espectáculo

Agresividad y calidad. La espectacular salida del Deportivo combinando agresividad y calidad le permitió llevar la iniciativa y crear peligro con cierta facilidad. Tras el primer gol cedió terreno, dejando sólo en punta a Abreu, y se dedicó a jugar al contraataque. La posición de Naybet en medio campo, junto a Mauro Silva, ayudaba en la recuperación del balón. Djalminha, con libertad de movimientos, y Fran, muy activo, eran los que más sentido daban a su a veces fútbol alocado.Sin alas. El Barça tardó en despertar lo que el Deportivo en marcar. Van Gaal colocó a De la Peña en el pivote para distribuir el juego. Giovanni y Luis Enrique alternaban sus posiciones en la punta y la media punta. Figo y Rivaldo no jugaron tan pegados a la banda, perdiéndose entre la maraña de jugadores que había en el centro.

Fran y Djalminha. Tras el descanso, el Deportivo volvió a presionar más arriba lo que le permitía encontrarse, una vez recuperado el balón, en situación de crear mayor peligro. Con el paso de los minutos el dominio del Barça le obligó a retrasar posiciones y a acumular hombres cerca de su portería. Sólo Fran y, sobre todo, Djalminha conseguían desahogar al equipo cuando el balón llegaba a su poder. Aprovechó los espacios dejados por el Barça en su desesperado ataque para sentenciar el partido en dos certeros contraataques.

Gran espectáculo. Extraordinario partido por parte de ambos equipos. Con velocidad, agresividad, profundidad y continuos detalles de gran calidad: chilenas, pases de tacón, caños, sombreros, vaselinas, etcétera. El ritmo de juego fue muy alto y las ocasiones de gol se sucedieron en ambas porterías. Jugadores como Djalminha, Fran, Luis Enrique, De la Peña... dieron continuas muestras del talento que atesoran, consiguiendo que el partido se convirtiera en un gran espectáculo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 26 de enero de 1998