Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

Tragedia en Ferrol

Pozuelo de Alarcón, Madrid.

Soy un licenciado de la marina civil, oficial durante ocho años de supertanques y bulk-carriers, que después de leer y escuchar en los medios de comunicación que la tragedia del Discoverer Enterprise fue provocada por un "acto de Dios", no acaba de entender por qué un término que se utiliza en caso de ciclones, maremotos y similares se utiliza ahora demagógicamente para vientos de 120 kilómetros por hora. Y si no que se lo pregunten a la cantidad de colegas que operan en el Atlántico sur con vientos de 180 kilómetros por hora y mareas de 11 metros. Las preguntas son inevitables: ¿Astano no tenía personal de guardia para verificar el estado de las amarras? ¿Cómo es posible que una plataforma de 254 metros de eslora y 40 de manga navegue a su libre albedrío por la ría de Ferrol hasta que un ama de casa descubre accidentalmente que va a colisionar con un puente?Por favor, que alguien me explique qué diferencia existe entre un barco botado y un barco operativo para que al segundo se le exija mantener un oficial de la marina mercante de guardia durante las 24 horas del día y al primero se le trate como si fuera un tetra-brik.

MÁS INFORMACIÓN

Resumiendo, si Astano hubiera tenido un oficial de la marina mercante de guardia -y digo mercante por algo-, al ver que faltaban las amarras, habría hecho una simple llamada a tres o cuatro remolcadores y aquí paz y después gloria. Total: 400.000 pesetas.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 19 de enero de 1998