Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Aznar regresa de sus vacaciones en Cataluña convencido de que CiU no romperá el pacto

, Los planes electorales del Gobierno no han variado tras las últimas refriegas políticas con CiU, su principal socio. José María Aznar regresó ayer a Madrid de sus vacaciones invernales en el Vall d'Aran (Lleida) optimista respecto al futuro inmediato. Los dirigenes del PP concluyen de sus contactos con sus interlocutores nacionalistas -Aznar se ha encontrado estos días con Joaquim Molins y con Josep Antoni Duran-, de las tendencias de las encuestas y de la economía que "sería una irresponsabilidad" poner fin ahora al pacto de gobernabilidad con CiU. En el PP apelan a estos datos para autoconvencerse de que Jordi Pujol, que podría acudir a La Moncloa en la segunda quincena de este mes, pagaría la ruptura ahora de ese pacto.

La tendencia positiva que reflejan las últimas encuestas sobre la consideración del Gobierno, la buena marcha de las grandes medidas económicas y las felices perspectivas que se dibujan para 1998 han reforzado la idea, según diversos dirigentes del PP, de que "sería una gran irresponsabilidad" que CiU rompiese en estos momentos o en fechas próximas el pacto que mantiene a José María Aznar en La Moncloa '.'porque el electorado no lo entendería y le podría pasar factura". Por tanto, no se apuesta ni por el adelanto de las elecciones generales ni siquiera por un anticipo de las catalanas más allá del otoño.Bajo este análisis se abordará la reunión que el presidente del Gobierno mantendrá pasado mañana en La Moncloa con la restringida cúpula de su Ejecutivo y de su partido, en la primera convocatoria de este año de los conocidos maitines en los que Aznar suele trazar las líneas políticas a seguir. Esta cita está prevista en principio para algo tan rutinario como establecer la coordinación entre el Gobierno y su grupo parlamentario para fijar las próximas comparecencias de los ministros, a finales de mes, ante los diputados de su partido, a quienes anunciarán sus iniciativas para el próximo periodo de sesiones. Es decir, sensación e imagen de normalidad.

Aznar, en cualquier caso, sí ha aprovechado estos días de asueto en el entorno nevado de Baqueira Beret para verse con líderes nacionalistas catalanes como Joaquim Molins, portavoz parlamentario de CiU, y Josep Antoni Duran, líder de Unió Democrática. Y de ello seguro que se hablará el miércoles. Fuentes del PP destacan, de hecho, que el jefe del Ejecutivo ha limitado al máximo sus contactos políticos en estas vacaciones y que, salvo los encuentros citados, sólo se reunió con los numerosos compañeros de su partido que acudieron a la ya tradicional fiesta convocada por el PP de Viella. Precisamente fue en este acto donde Aznar relacionó el año 1998 con tres mensajes: optimismo, estabilidad y ganas de concluir la legislatura, y nuevo impulso en la modernización de España. Antes de la charla de Viella, en la que anunció su intención de seguir gorbernando hasta el final con el actual gabinete, había conversado con Molins, uno de los dirigentes de CiU menos partidario de continuar la colaboración con el PP.

Tras el acto de Viella, Duran se entrevistó con Aznar ese viernes por la noche durante más de una hora en un lugar que no ha trascendido pero que probablemente fue la residencia del presidente, dado que los dos políticos compartían edificio en la urbanización Nin de Beret. Duran no actuó ahí en representación del presidente de la Generalitat de Cataluña, Jordi Pujol, para preparar el terreno de. la reunión prevista en La Moncloa para la segunda quincena. Pero en la charla sí se destacó el deseo de CiU de mantener el pacto de gobernabilidad y apoyar la legislatura hasta el final sin necesidad de convocar elecciones anticipadas, así como de que la fecha de los comicios catalanes no obstaculice la estabilidad del Gobierno.

Duran aprovecho la ocasión para comunicar a Aznar que entre. los objetivos de su coalición a negociar con el Gobierno central está la necesidad de buscar nuevas fórmulas "para facilitar un desarrollo autonómico gradual que permita pasar del Estado de las autonomías a uno plurinacional".

Tan tranquilizador es el panorama que vislumbra Aznar para el fututo inmediato que en el PP no han modificado un ápice sus planes de estrategia electoral. Para 1998 sólo hay unos comicios previstos: los vascos, en otoño. Cataluña siempre es una "región preferente" para los populares -por su importancia y su todavía escasa presencia en esta comunidad-, pero hoy por hoy no hay ninguna intención de acentuar allí los preparativos de campaña. En el partido y en el Gobierno constatan, por tanto, que las especulaciones y apuestas de importantes dirigentes de la coalición nacionalista catalana para poner fin a la colaboración con el Gobierno central "no tienen nada que ver con el análisis de la realidad ni con ninguna razón de ningún tipo por algún incumplimiento del pacto escrito" en su día entre ambas formaciones, según corroboró ayer Rafael Hernando, coordinador de comisiones del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso.

Tanto el vicepresidente primero del Gobierno, Francisco Álvarez Cascos, como el propio Rafael Hernando y otros dirigentes del PP interpretan este debate en el seno de CIU como algo normal, interno y propio de la estrategia política.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de enero de 1998

Más información

  • El PP concluye de las encuestas y del "España va bien" que Pujol pagaría el coste de una ruptura