Entrevista:

"El socialismo gallego corre el riesgo de caer en un pozo por muchos años''

Santiago de Compostela - 03 ene 1998 - 23:00 UTC

"Tengo un defecto político: mis ambiciones son limitadas y están satisfechas". Aunque se ha erigido en portavoz de los críticos a Francisco Vázquez, alcalde de A Coruña, Y exige un discurso basado "en las ideas, no en el reparto del poder", Xerardo Estévez, el regidor de Santíago, no quiere ser el líder de los socialistas gallegos. Arquitecto, hace 13 años se aventuró en una transformación urbana de su ciudad que espera culminar entre 1999 y 2000 con el Año Santo y la capitalidad cultural europea.Pregunta. Usted fue el primer dirigente del PSdeG que pidió responsabilidades a. la ejecutiva tras las elecciones autonómicas. No le han hecho mucho caso.

Respuesta. Si hubieran hecho caso a lo que dije antes -por ejemplo, que la coalición [con Izquierda Unida Galegal era una metedura de pata-, seguramente habríamos tenido mejores resultados. Deberían escucharse más las voces divergentes. Así, tal vez no estaríamos donde estamos: en un agujero negro.

P. Excepto el candidato, Abel Caballero, nadie ha dejado su cargo por la derrota.

R. Siguiendo la tónica habitual. Aquí todo se resuelve echándole la culpa al que fue líder y usando las ideas como muletas para salvar las situaciones' críticas. Las ideas no son simplemente algo que se aprueba en los congresos. Hay que plasmarlas.

P. ¿Debe abandonar Vázquez la secretaría general.

R. No pido lo de siempre: localizar un culpable y hacerlo dimitir. Se trata de una reflexión más profunda. ¿Debe ser secretario general el alcalde de una gran ciudad? Desde hace tiempo vengo diciendo que no. Un alcalde tiene la obligación de conseguir cosas del Gobierno autonómico, de evitar enfrentamientos con las administraciones, y por eso no debe ser secretario general. Vázquez lo es y nos ha sometido a todo tipo de bandazos.

P. ¿Cuál debería ser el proceso para culminar esa catarsis que reclaman muchos dirigentes?

R. Que reclama la sociedad, ya que ni los votantes característicos del PSOE nos apoyaron. esta vez. El de centro-izquierda quiere un PSOE con propuestas, no sólo con siglas. Hay que definir unas ideas, confrontarlas en un congreso y realizarlas. No podemos tener miedo a la confrontación ideológica. Pero en las asambleas hay que discutir propuestas, no sólo el reparto del poder como hasta ahora.

P. ¿Debería ser inmediato ese congreso?

R. Sí, porque ya llevamos muchos fracasos. Pronto llegarán las [elecciones] municipales y, si no recuperamos terreno con el Bloque Nacionalista Galego (BNG), podemos perder las pocas alcaldías que nos quedan. Eso significaría quedarse en el pozo por muchos años. La asamblea serviría para lanzar un mensaje nítido, un proyecto de transformación de Galicia. La situación es mala, pero enderezable.

P. Se deduce que el PSdeG no tiene proyecto político.

R. Es que sólo hemos practicado políticas de coyuntura y nos hemos pasado 15 años cambiando líderes sin la convicción de que este país necesita un proyecto transformador.

P. Usted repite mucho que el partido debe tener una identidad galleguista.

R. Me refiero a que es necesario hablar de, Galicia en primer lugar y no de todo menos de ella como en los últimos comicios. Eso supone tener un proyecto autónomo, aunque enel marco de la solidaridad.

P. Es dramático para el PSdeG que los dos dirigentes con más fuerza no se pongan de acuerdo.

R. Yo no me he estrenado como líder regional mientras Vázquez lleva 15 años con personajes interpuestos al frente del partido. Yo no tengo con él ningún problema personal. Incluso me cae simpático. Pero en la forma y el fondo, aunque haya un denominador común socialdemócrata, existe una discrepancia ideológica. Vázquez critica mucho el nacionalismo, pero practica desde A Coruña -la llama ciudad estado- una especie de nacionalismo localista que ha extendido a todo el partido.

P. ¿Y por qué no da un paso al frente y se erige en alternativa?

R.No tengo madera de dirigente orgánico. Y debo ser coherente con lo que digo: un alcalde no puede ser secretario general porque se debe más a su ciudad que a su partido.

P. Si ni Vázquez ni usted pueden serlo, tendrán que inventarse un líder. Hay quien habla ya del nuevo portavoz parlamentario, Emilio Pérez Touriño.

R. Tengo por él afecto y reconocimiento, pero es uno más en esa cadena creada por Vázquez. Su designación no ha sido por -consenso, sino por arrinconar a Caballero.

P. El BNG tiene ahora gran resonancia fuera de Galicia. Eso les perjudica.

R. Desde luego. Y las recientes entrevistas de [Xosé Manuel] Beiras con [Jordil Pujol y [Xabierl Arzalluz demuestran su interés por abandonar la izquierda radical y acomodarse a un proyecto socialdemócrata y galleguista. Pero lo va a tener difícil porque el BNG no es sólo Beiras. Hay una parte ideológicamente radical y esas contradicciones van a aflorar. Si fuera sólo Beiras, el BNG sería un rival temible.

P. En Madrid ha habido inquietud ante el auge del BNG.

R. Al construir el Estado de las Autonomías cunde la idea de que la mejor forma de defenderse es con partidos nacionalistas o autonomistas. Los estatales debemos defender cada autonomía siendo a la vez solidarios y corresponsables con los demás. Porque los nacionalismos quiebran al hablarles de la solidaridad necesaria en Europa y España. Ahí llevamos las de ganar.

P. El PSOE no tiene un discurso muy unificado al respecto. Hay una gran diferencia, por ejemplo, entre Juan Carlos Rodríguez Ibarra y los catalanes.

R. Extremadura y Cataluña son diferentes. Es lógico que haya opiniones encontradas. El reto es acompasarlas no con frases ingeniosas, sino buscando las similitudes.

P. Pero es que parecen defender modelos de Estado distintos.

R. Hay comunidades, como Cataluña y Galicia, con una profunda identidad cultural porque la lengua imprime carácter y supone políticas y competencias distintas. Por eso no puede haber chocolate para todos aunque se tienda a equiparar. En cualquier caso, la configuración autonómica ha disminuido los desequilibrios entre los ciudadanos, que es lo importante en política, no los jurídico-formales entre territorios. Sería necesario avanzar en la federalización de nuevo cuño en que estamos inmersos y volvemos a ilusionar con el proyecto común de España. Eso implica un sistema de corresponsabilidad Fiscal, políticas de solidaridad y reparto de la riqueza, denominadores culturales comunes, mayor presencia política de lo local como factor de equilibrio y la reforma del Senado.

P. ¿Cree que Joaquín Almunia debe lanzar ya su candidatura a la presidencia del Gobierno?

R. Es malo anunciar los candidatos antes de tiempo. Pero lo será si lo desea.

P. El partido sigue ofreciendo una extraña imagen de bicefalía.

R. No vamos a pedir a Felipe [González] que se calle. El PP difunde que está pisando a Joaquín porque teme que vuelva.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0003, 03 de enero de 1998.

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