Epidemia de dopaje en el fútbol francés

Una epidemia recorre el fútbol francés: el dopaje. En cuestión de pocos días cinco jugadores de Primera división -David Garcion, Cyrille Pouget, Dominique Arribagé, Antoine Sibierski y Vincent Guérin- han dado positivo en controles antidopaje y en el organismo de los cinco atletas se ha detectado la misma substancia anabolizante, la nandrolona.

"Es incomprensible lo que sucede", ha dicho Michel Denisot, presidente del Paris-Saint-Germain, club en el que juega Guérin, "porque Vincent lleva más de seis temporadas con nosotros y nunca ha tenido el menor problema. Me consta que es una persona honesta. Si él ha dado positivo, toda la plantilla debería estar en la misma situación. He ordenado que todos los jugadores sean objeto de un control oficial hoy mismo [por ayer] y me consta que Guy Roux, el entrenador de Sibiarski y el Auxerre, hará lo mismo".

Sin embargo, un asesor del ministerio de Juventud y Deporte ha precisado que el control masivo de los jugadores del PSG "estaba previsto" dentro de su política de intensificar los análisis en todo el deporte francés. "Por azar", dice el asesor, "ha querido que la fecha de nuestro control haya coincidido con la petición del club parisino". Normalmente, en esos controles por sorpresa en los entrenamientos son seis los futbolistas analizados. Ayer, el PSG consiguió que fueran 10.

Lo cierto es que que los análisis practicados ahora por los laboratorios franceses son 10 veces mejores que los existentes hace un ano, utilizando un procedimiento de espectrometría de masa que ha dado esa eficacia superior a unos controles que, además, han pasado a ser mucho más inesperados de lo que eran la temporada pasada, cuando se sucedían con regularidad. "Me consta que, en los próximos días, se darán a conocer los nombres de como mínimo 15 futbolistas más culpables de haber tomado la misma substancia", ha explicado Denisot. "El médico del club teme que algunas de las bebidas o barritas energéticas que toman los jugadores contengan el dichoso anabolizante". La nandrolona, sin embargo, sólo se puede aplicar en inyección.

La ministra de Juventud y Deporte, la comunista Marie-George Buffet, ha lamentado "que se hayan hecho público los nombres de los futbolistas antes de que se haya efectuado un contraanálisis porque de momento estas personas merecen ser consideradas totalmente inocentes" y ha recordado que su ministerio "ha duplicado los créditos dedicados a la lucha contra el dóping con el objetivo, no de perseguir a los deportistas sino a sus suministradores de substancias tóxicas".

Para Raymond Domenech, seleccionador del equipo francés olímpico, "hay que tratar al jugador que se dopa como a un drogado, es decir, como a un enfermo. Él no está en condiciones de desengancharse solo porque hay muchas circunstancias, de orden profesional, anímico o económico, que le atan a su camello".

El campeón olímpico de yudo, Djamel Bouras, sometido al mismo tipo de control, ha sido acusado también de consumir nandrolona. "Es como si se hundiese el mundo. Habría preferido una rotura de ligamentos a esto".

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