La última diferencia
Con gran interés acabo de leer el artículo de Ignacio Sotelo titulado La última diferencia [EL PAÍS, 11 de septiembre]; quiero añadir una información anecdótica, pues sin duda no carece de interés: en el norte de Francia, donde muchas familias son de origen flamenco, se suele conservar el apellido de la mujer, añadiéndolo al del marido con un guión.Así, la señorita Martha Watrigant se casa con el señor André Lust, resultará ser la familia Lust-Watrigant, y ella se presentará como doña Martha Lust-Watrigant. Cosas curiosas de la historia. Existe un anuario de las familias del norte, editado en Lille, en el que todo esto viene muy bien estudiado.
No es ley, sólo es costumbre regional, lo cual, administrativamente, es bastante menos complicado que aquí, sobre todo siendo extranjero.-


























































