Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La presión fiscal aumentó medio punto el primer año de Gobierno del PP por las cuotas sociales

La presión fiscal alcanzó el pasado año el 35,5% del PIB, medio punto más que en 1995. En el primer año con un Gobierno del PP, la recaudación por impuestos y cotizaciones sociales de todas las Adminis traciones públicas -Estado, Seguridad Social, comunidades autónomas y ayuntamientos- creció más de lo que aumentó la economía. Esta evolución no responde a una decisión política sino al crecimiento del empleo y su impacto positivo en la re caudación por cotizaciones sociales. Los impuestos, por el contrario, mantuvieron su peso respecto del PIB. El Programa de Convergencia prevé una reducción de la presión fiscal a partir de 1999 bajo la condición de que se reduzca el déficit público.

Según datos aún provisionales de la Intervención General de la Administración del Estado, el conjunto de recursos fiscales obtenidos por todas las administraciones públicas fue el pasado año de 26,34 billones de pesetas, un 7,3% más que el año anterior. Los recursos fiscales comprenden tanto los impuestos como las cotizaciones sociales medidos en contabilidad nacional, que es el criterio utilizado para entrar en el euro.Estos recursos representaron en 1996 el 35,5% del PIB también adaptado a los criterios contables de Bruselas), frente al 35% del año anterior. La relación de los ingresos fiscales globales -impuestos y cuotas sociales- respecto del PIB es lo que se denomina presión fiscal y representa la parte de la riqueza nacional que va a parar a las arcas del sector público. La presión tributaría sólo comprende los impuestos.

Mejora del empleo

El incremento, de medio punto en la presión fiscal el pasado año obedeció al aumento del empleo y, en consecuencia, de los ingresos por cotizaciones sociales. El pasado año, esta parte de los recursos fiscales representó el 12,8% del PIB en 1996, frente al 12,5% en 1998. En pesetas, las cuotas supusieron 9,51 billones de pesetas, con un crecimiento del 8,4% respecto de 1995, año en que cayeron un 0,5%. En 1995 el Gobierno socialista decidió rebajar un punto las cotizaciones sociales y fue un ejercicio caracterizado por una acusada moderación salarial.

Por el contrario, el peso de los impuestos directos -renta, patrimonio y sociedades- y los indirectos -IVA y especiales- en el PIB se mantuvo prácticamente igual. En los impuestos directos, el incremento respecto de un año antes fue del 7%, gracias sobre todo al de sociedades; es decir, el que grava los beneficios de las empresas. Este impuesto aumentó un 11,4% su recaudación del ejercicio y un 17% el pago a cuenta de 1997. En 1996 se registró una recuperación de los beneficios de las empresas después de dos años de crisis.

En cuanto al impuesto sobre la renta, se registró un descenso por retenciones del capital, pagos fraccionados de pequeños empresarios y cuota diferencial neta (lo que ingresa Hacienda después de las retenciones), que se compensó con el aumento de las retenciones sobre las rentas del trabajo.

Crecimiento salarial

El crecimiento salarial el pasado año (5,9% en contabilidad nacional) y del empleo explican el mayor dinamismo de las retenciones del trabajo. Por el contrario, el descenso de tipos de interés y el trasvase del ahorro desde los depósitos bancarios hacia los fondos de inversión, son las causas del descenso en las retenciones del capital.

En cuanto a los impuestos ligados a la producción y a la importación, el crecimiento el pasado año fue del 6,4%, Está tasa es ligeramente superior a la registrada en 1995, año en que el Gobierno socialista decidió compensar la rebaja de las cotizaciones sociales con el aumento en un punto del IVA. La ligera aceleración del consumo privado en 1996 (crecimiento del 1,9% en términos reales) explica ese buen comportamiento de la recaudación por IVA.El Programa de Convergencia aprobado por el Gobierno para el examen y la permanencia de España en el euro contempla una reducción de la presión fiscal a partir del año 1999, pero bajo la condición & que el déficit se reduzca según los objetivos previstos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de agosto de 1997

Más información

  • Los ingresos por los impuestos de la renta y patrimonio mantuvieron su peso en el PIB