Los católicos toman la calle en Belfast como reacción al desfile protestante
Belfast despertó ayer con la resaca de una dura noche de protestas. Vehículos quemados y aún humeantes, cientos de activistas católicos en las calles y restos de batalla era el panorama al amanecer en la capital de Irlanda del Norte. Los católicos protestaban así contra la marcha celebrada el domingo por la Orden de Orange (protestante) a través de un barrio católico en el pueblo de Porta down, que había sido autoriza da por la policía británica.Una bomba alcanzó de madrugada una comisaría de Belfast. El Ejército Republicano Irlandés (IRA), que lucha desde hace 28 años contra el dominio británico de Irlanda del Norte, reivindicó los disparos del domingo contra una policía que se trasladaba en su vehículo. La agente fue hospitalizada con heridas en la cara. Otro hombre enmascarado disparó con un rifle AK-47 contra una patrulla policial.


























































